¡Como pasa el tiempo! Ya hace un mes desde que conocí a Cristina y se mudó a Madrid, sus entrenamientos van de escándalo, tanto ella como Jaquie y Jose se han adaptado a la perfección.
Aquí las casas han quedado inmejorables, esta reforma hacía falta, hemos ganado una buena zona de aparcamiento, mucho jardín trasero y unas estancias impecables en el interior de la vivienda.
La vigilancia continúa, tanto el seguimiento a mi familia como a los sinvergüenzas que hicieron esto a la pobre Melody, por cierto esta para verla, guapísima.
Mis compañeros saben que están tramando algo pero no logran averiguar que, eso me asusta demasiado, no quiero volver a casa aun, tengo miedo de dejarlos solos.
La relación con Cris se ha establecido genial, parece que los tropiezos iniciales no están presentes, cada día nos mandamos algún mensaje, eso alegra muchísimo mi jornada, me he acostumbrado a ella.
- buenos días
- buenos días, ¿porque me has llamado hoy?
- Quería desearte un buen día solo eso, ¿que tiene de malo?
- Malo nada Jess, pero conociéndote es raro y mucho viniendo de ti.
- No volverás de nuevo con que soy borde, pensé que ya lo teníamos arreglado.
- Arreglado si, borde también, bueno ¿ha quedado todo bien entonces? ¿sucede algo?
- Está todo precioso, raro... no ¿porque lo dices?
- Estás extraña Jess, esta llamada...no se, siento que quieres decirme algo pero no te atreves.
Pensé que desayunaban juntos cada día antes de ir a la agencia, ¿habrá pasado algo hoy? No ha comentado nada al respecto.
Sigue seca conmigo, igual es porque los mensajes no permiten expresar opiniones, o quizá no me doy cuenta y sigo siendo borde, ¡no creo!, lo que no entiendo es porque no sigue las recomendaciones de Sergio.
Si hay algo que tiene Cristina es que a ratos es incomprensible, tanto o mas de lo que me reprocha, me tiene calada, quiero comentarle que se deje de chorradas y vuele con la empresa.
Estaría mas segura sin duda, y también tendría menos dolores de cabeza, ahora no tengo claro si fue buena idea llamarla, es posible que debiera mantenerme distante como siguen recomendándome los chicos.
¡Que irónico!, por un lado me invitan a lanzarme y reconocer que Cris me gusta y por otro me piden distancia con ella, que deje de marearla, en palabras de Dott, le han cogido mucho cariño.
Se ve a leguas que este mes juntos ha servido para que creen un vínculo especial entre todos, se sienten como una familia y se protegen como tal.
Va siendo hora de que me plantee volver a casa y hacer caso a Carol, ya no puedo dilatar mas mi estancia aquí, las obras han terminado y, salvo algún presentimiento de mis compañeros no hay nada raro.
ESTÁS LEYENDO
Chispa entre secretos
RomansaDos mujeres con mucho que procesar por delante. Una se enfrenta a un cambio laboral y la incertidumbre de verse atraída por alguien con quien no sabe qué sentir, no ayuda... La otra se enfrenta a sentimientos que hacía mucho no tenía, había bloquead...
