14. Brisa Fresca.

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Me debatía entre el enojo por la reciente pelea con la Sra. Sunní y la preocupación porque Jimin no había comido; le llamé a Jin, pero este no atendió la llamada.

Apenas bajé del carro me aproximé a la puerta, no sabía cómo manejar la ansiedad que sentía por lo que pudiera suceder si yo no estaba.

- ¿Jungkook?

Jin aspiraba la sala y me veía sorprendido.

- ¿Qué sucedió? ¿Está todo bien? ¿Jimin sigue dormido?

Jin volteó hacía atrás y vi como el rubio se asomaba desde la cocina.

- Dijiste que regresarías al medio día - su voz dulce sonaba molesta.

Mi corazón se detuvo al verlo acercarse a mí, llevaba puesto un pantalón blanco y una playera amplia color rosa, su pelo rubio estaba desordenado dándole un aire de angelical.

- Jungkook, esto es vergonzoso, cierra la boca. - murmuró Jin que siguió aspirando la sala mientras yo trataba de disimular mi sentir. Jimin por su parte continuó su camino hasta el sillón, donde se ubicó con los pies sobre este abrazando sus rodillas con sus manos.

- ¿Qué le dijo mi madre?

Decidí sentarme a su lado calando en mi buena suerte, el tenerlo tan cerca hizo que me distrajera aun más con la forma en que su cabello hacia ondas doradas en su frente.

- Ella se quedará callada, no hay nada de qué preocuparse.

Bajé la mirada para que no viera la mentira en mi rostro. Es que no le podía decir la verdad sin que él perdiera la tranquilidad, además no quería que se sintiera desamparado en ningún momento.

- No le creo. Dígame ¿Cuánto fue lo que le pidió?

- Sólo hablé con ella, lo juro.

Hablar o amenazar era lo mismo, ¿no?

Pero sus ojitos me miraban con recelo, se me olvidaba que Jimin era muy escéptico y que yo no contaba con la gracia de su confianza. Aunque en este caso era mejor que no se enterara de la cruda realidad.

- ¡Oh por Dios! Lo hizo, ¿verdad? - se tapó frustrado su carita con sus manos.

- ¿Qué hiciste Jungkook?

Miré molesto a Jin que se reía de mi por estar entre la espada y la pared.

- Bueno chicos – continuó este luego de haber terminado con lo que estaba haciendo - antes de que se peleen yo me tengo que ir. Fue un placer conocerte Jimin. – recibiendo como respuesta un asentimiento de parte de él.

Jin entró a la cocina y yo fui tras él al ver la señal de su mano. Me abrazó en cuanto puse un pie en la cocina.

- Jungkook... - su abrazo era fuerte - hemos hablado entre todos y creemos que estos cambios podrían afectarte de manera muy caótica... pero quiero que sepas que confiamos en ti, ¿sí?

- Gracias, solo estoy tratando de hacer lo correcto.

- Lo sé, además creo que ustedes hacen una buena pareja. Me parece un chico muy dulce con un aura fresca, hiciste una buena elección.

Mi sufrimiento interno se reflejó en mi mirada.

- Namjoon está temeroso de que esto te sobrepase y no es para menos; estas formando una pequeña familia y no de una manera tradicional; queremos que pidas ayuda si lo necesitas, somos tu familia y siempre estaremos allí para apoyarte.

- Ya tengo cita con la psicóloga para la siguiente semana, retomaré las terapias solo las dejé por el viaje y lo sucedido con Jimin en el hospital. Agradezco que se preocupen por mí, los tendré en cuenta, créeme.

The Black Swan Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora