29. Dulce Inocencia.

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Jimin no debía enterarse de lo que pasó, por eso a penas salimos del hospital recogí los papeles que su madre había tirado para que él no los viera, aunque también quería saber que era lo que se tramaba por eso ahora estaba intentando juntar los pedazos poco a poco sentado en el asiento del copiloto mientras que Hoseok conducía su camioneta dirigiéndonos no sé a dónde.

- Aún no puedo creer que la madre de Jimin se atreviera a hacer algo así.

- Pues créelo, esa mujer debería estar presa por fraude.

- ¿Desde cuándo tú y Jimin son tan amigos?

Alcé la mirada sin entender bien su pregunta.

- Digo, Jungkook es tu ex.

- Jungkook es mi amigo ahora y eso es lo que importa, pero me da igual si son pareja o no.

Eso pareció callarlo mientras que unía cada parte tratando de leer un poco.

- ¿A dónde te gustaría ir?

¿Una carta poder?

En verdad esa señora estaba haciendo cosas muy turbias para necesitar este papel.

Volví a acomodar los pedazos.

- ¿Qué?

Me había hecho una pregunta.

- ¿Qué a dónde te gustaría ir?

- ¿Ahh? - ¡Pero qué demonios! Su camioneta, su voz, su presencia. ¡Joder, joder! - llévame a mi casa, por favor.

- Tae... en verdad te debo una disculpa. No quise lastimarte, yo pensé que-

- Alto, Hoseok... No sigas. - me empecé a reír, es que terminé enredando todo con mi actuación, él me creía con demasiada facilidad que me daba gracia, lo volteé a ver y él lucía confundido - No pasa nada, sí... Solo estaba jugando, lo del hospital era solo una broma - que rosaba mucho con la realidad, aunque eso él jamás lo sabría y menos de mi boca.

- ¿Cómo que bromeabas? ¿Tú no te sentiste triste todo este tiempo?

Dejé de reír.

- ¿Qué es lo que quieres escuchar?

- La verdad.

Volví a sonreír. Quien se creía él para exigirme sinceridad. No, él no se la había ganado.

- ¿Cómo sabrías si te digo la verdad? - me miró de reojo y dirigió el camino hacia el centro de la ciudad - no me conoces como para saberlo.

- ¿Qué sucede contigo?

- No. ¿Qué sucede contigo?

Su perfume ya estaba impregnado en mí, necesitaba cuanto antes dejar las cosas claras.

- Te molestaste conmigo y yo lo acepté.

- Supe que fuiste al teatro.

¡Rayos!

- Lo lamento, yo no te vi.

Pero como me ibas a ver si llevabas a alguien más a tu lado.

- Solo quería decirte que habías exagerado... después me di cuenta que tenías razón, así que ya no importa.

- No, Taehyung. Yo era el que estaba equivocado.

Las emociones me dirigían a lugares poco seguros. Podía sentir como esa protección se levantaba de mi corazón.

- Está bien. Si lo que necesitas es disculparte, adelante. ¿Quién soy yo para impedir que entres a la gloria?

The Black Swan Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora