Capítulo 32

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Narra Liam

Podría decir que estaba tranquilo, que nada me preocupaba y que me sentía como siempre pero la realidad no era esa; estaba con la sangre hirviendo, me notaba nervioso e incluso las manos me temblaban a cada minuto que pasaba. Mi cabeza me estaba gritando una cosa mientras el corazón me decía otra.

Mi padre salía aquella misma mañana de la cárcel, lo odiaba por haber cometido el crimen que cometió y no quería ni ir a recogerlo ni verlo rondando por casa; pero por otra parte algo dentro de mi me decía que podía haber cambiado y ser una buena persona. Siempre era igual, confiaba de nuevo en personas que debería olvidar y la mayoría acababa decepcionado.

Le lancé una mirada a Hunter, el no sabía nada ya que no me había atrevido a contárselo. ¿Podía confiar en él? Obviamente que si, pero me daba miedo que pudiera criticarme por si quiera plantearme darle otra oportunidad a mi padre. Lo último que quería era que pensase que estaba mal de la cabeza, porque perdonar una cosa así no es normal... pero... estaba confuso.

Alexandra se había ido, era consciente de que no se le pasaba por la cabeza ni si quiera mirar a nuestro padre ya que ella lo había pasado mucho peor que yo, así que estaba solo y sinceramente no quería dejar solos a mi madre y a Marcus.

Pasé las manos por mi cabello hasta que sentí unos brazos rodearme la cintura. Agaché la mirada, sin sorprenderme al ver a Hunter abrazándome desde la silla. Sus ojos reflejaban paz, tranquilidad, y aquello me calmó ligeramente. Se levantó para colocar sus dedos en mi mentón y depositar un suave beso sobre mi frente. Hizo una señal con su cabeza para ir a un lugar más privado, donde sus amigos no pudieran escucharnos.

Ambos comenzamos a caminar unos metros más allá hasta estar completamente a solas.

—Liam... se que hoy sale tu padre porque tu hermana me lo contó ayer estando súper borracha...—apartó la vista, se le veía incómodo y pensé que quizás no sabía si decírmelo o no.—¿Estás bien?

—Sí, solo un poco nervioso y... no lo sé quizás confuso.—suspiré sabiendo que contárselo me haría sentir mejor.—Me estoy planteando darle una oportunidad, puede ser que con la cárcel haya cambiado y aprendido la lección.—solté sin esperar realmente una respuesta.

—Lo entiendo, y aunque no opino igual porque realmente no creo que la cárcel haga milagros, te voy a apoyar siempre.—agarró mi mano con fuerza.

—Quiero que me acompañes.—le dije sin pensar, y creí que una parte de mi no deseaba pasar por aquello solo, que necesitaba un poco de apoyo.

—¿Cómo voy a decirle que no a esa carita de lástima?—su voz, aquel tono tierno que hacía un tanto en forma de burla, me hizo sonreír. Jamás nadie podría imaginar lo dulce que llegaba a ser Hunter.

—Mi padre eh... Marcus, no sé como se va a tomar lo nuestro...—toqué mis dedos nervioso, no es que buscara su aceptación pero el hecho de ser simplemente él me daba cierto miedo. Si bien jamás me había hecho daño, y estaba casi seguro de que no me lo haría, no podía evitar recordar que era un violador y un asesino.

—Liam no te preocupes por nada, sabes el apoyo que tienes de todo aquél que amas y ten claro que jamás dejaría que te pasara nada.—sus manos agarraron mis mejillas con fuerza estrujándome la cara.—Te como a besos, enano.—comenzó a besarme todo el rostro provocándome una ruidosa carcajada.

—Voy a llamar a Jyon, él iba a venir conmigo y con mi madre pero bueno, quería que tú me acompañases también como mi novio.—le informé agarrando el móvil y marcando el número de mi mejor amigo.

¿Aló?

—Hey, te espero en veinte en la puerta de mi casa, Hunter viene con nosotros.

Enano [Gay +18]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora