Capítulo 31

17.1K 1.1K 173
                                        

Introduje su miembro en mi interior, lentamente, notando como apretaba mi cintura con sus manos. Suspiré una vez había entrado todo, coloqué mis rodillas cómodamente e incliné el cuerpo, apoyándome sobre mis palmas colocadas al lado de la cabeza de mi novio.

Comencé a moverme de arriba a abajo, a un ritmo suave, sintiendo como resbalaba dentro de mi con facilidad. Miré a Hunter, se estaba mordiendo el labio inferior mientras observaba mi cuerpo.

—Sigue...—me pidió intentando llevar mi cadera con sus manos, pero se lo impedí agarrándoselas y colocándolas en la cama. Nunca pensé que intentaría controlar a Hunter.—Que te pongas dominante mientras tu puto culo está disfrutando de mi polla dentro de él, solo hace que quiera agarrarte del cuello y follarte hasta que no puedas caminar.—susurró incorporándose levemente, para decírmelo al oído.

—¡Mh...!—gemí al notar como su cadera se elevó violentamente, introduciendo su miembro con fuerza.—¡Estate quieto!—le exigí con la voz entrecortada por el placer.

Sin poder evitarlo eché mi cuerpo levemente hacia delante, para darle paso a Hunter de moverse, aún estando debajo mío, con libertad y poder penetrarme cómodamente. Y como si de telepatía se tratara, así lo hizo.

Notaba como salía, como se metía y como golpeaba con brutalidad mi próstata dándome oleadas de gusto que me hacían gemir fuertemente. Pero el hecho de escucharlo a él también gemir, diciendo mi nombre entre suspiros, con sus manos en mi cintura... aquello me superaba a niveles estratosféricos.

Me tomé un momento para observar su cara, tenía los ojos entrecerrados, la boca abierta mientras jadeaba lamiéndose los labios, haciendo que se viesen húmedos; sus mejillas estaban coloradas y se podía ver el brillo del sudor en su frente. Pensé que aquello se lo estaba provocando yo, de aquella placentera reacción era yo el causante.

Sentí un escalofrío recorrerme la columna vertical, el calor que nuestros cuerpos emanaban creaban una atmósfera intensa, mis dedos se cerraron con fuerza agarrando la sábana; cerré los ojos, abrí la boca y dejé que mi cuerpo se liberase. Mi interior se contrajo, y comencé a expulsar aquel líquido blanco producto de la llegada del máximo placer. Pocos minutos después, noté como a mi novio le pasaba lo mismo pero sacó su miembro antes de correrse dentro de mi.

Ambos nos tumbamos uno al lado del otro, con la respiración agitada, el sudor recorriendo cada parte de nuestra deseosa piel y las manos entrelazadas. El efecto del alcohol estaba aún presente en mi pues seguía viéndolo todo dar vueltas, la euforia corría por mis venas y quería volver a bailar. Pero mi cuerpo no sentía lo mismo, después de llegar al clímax estaba exhausto y por ello mis ojos comenzaron a cerrarse.

—Te quiero...—susurré con una sonrisa, únicamente quería recordárselo.—Te quiero mucho.—respiré profundamente por la nariz, mis párpados estaban completamente cerrados.

—Yo te quiero más, mi amor.—sentí el suave roce de sus labios sobre los míos, un leve pero magnífico toque.

Estaba feliz, y con aquella paz me quedé profundamente dormido sin importarme la fiesta, ni la ajena casa en la que estábamos.

Narra Hunter

Vi atentamente como su respiración se volvía cada vez mas profunda, hasta que cayó rendido al sueño. Sonreí observándolo con cariño, quería a ese niño mucho más de lo que podría querer a nadie jamás y aquello era algo que tenía claro.

Acaricié lentamente su mejilla unos segundos y me incorporé. Me vestí en cuanto encontré la ropa y salí de la habitación, cerrándola con llave ya que dentro había otra llave por si quería salir Liam, pero nadie podría entrar a molestarlo.

Enano [Gay +18]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora