2. Disparos

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[Inspirada en el anime Black Laggon]

Diversos disparos sonaron desde nuestra posición, mire a Abraham y este parecía muy relajado.

- ¿Qué coño a sido eso? - le pregunto mirandolo.

- La guerra ya ha acabado - dice Abraham neutro, lo mire confundida.

- ¿A qué te refieres con eso? - le pregunto.

- Me refiero a que la criada cayó, y los niños están vivos, Chang perdió - dice Abraham apoyando su cabeza en la baranda.

- ¿En qué desfachatez as pensado ahora? - me pregunto en mi mente.

Mi brazo estaba vendado debido a aquella emboscada que los soldados de aquella rusa rubia.

Balalaika si que sabe como neutralizar a los que están puestos en su camino.

Pero por alguna razón dejó que ese intento de Terminator en forma de mujer siguiera viviendo y venir hasta aquí.

En el Triangulo de Oro.

Una locación escondida y en medio de tres continentes diferentes, donde ningún soldado de alguno de esos países puede hacer nada por nosotros.

Era un punto muerto, donde podías llevar al peor criminal y matarlo sin manchar de sangre un territorio ajeno como declaración de Guerra.

Mi nombre es _ (inicial de mi nombre) y el que está a mi lado es M, antes conocido como Abraham Mateo.

Hace un año y medio nos infiltramos en un barco comercial donde él transportaba información de un arma tan potente como para inicial la tercera guerra mundial.

De alguna forma H, mi compañero y su amiga la rusa rubia, decidieron quedarse con este español, ya que su ayuda nos a beneficiado más de una vez.

Maneja una pistola de 9mm a cada cuando puede, yo le enseñe, pero... a simple vista lo ves como una persona pacifica, no corrompida por esta mafia.

A estado con nosotros un año y medio, y a veces me sorprende de sus idea, a veces suena tan... podrido.

Gire mi vista y lo analizo.

Llevaba su típica forma de vestir, unos pantalones de vestir, camisa de botones blanca con una corbata verde marina, zapatos de vestir y estaba peinado elegantemente.

Tu estás tan podrida cómo él, aunque lo sigas viendo como una persona normal... tú misma sabes que no lo es...

Solo te quieres seguir engañando porque sabes lo que es... una persona como tú... y en el fondo no quieres que él sea como tú.

Pero el daño ya esta hecho, tú lo invitaste a la oscuridad, se quedó en el crepúsculo... tienes tus manos estiradas hacía él... y temes que él las agarré... Porque toda tú... eres oscuridad... un alma podrida, ni el infierno aceptaría tú alma.

Aprieto mis manos con fuerza al recordar las palabras de aquella cría a la que trajimos con nosotros.

La mocosa tiene razón, tengo miedo, tengo miedo que él se convierta en una persona mucho más fuera de su hilo.

Quiero convencerme que él no es una mala persona, quiero convencerme que es el mismo idiota que vi en aquel barco.

Un estupido oficinista.

Estoy muerto, ¿ya no lo recuerdas _? Deje aquella vida por tí, porque... ¿de qué sirve un arma sin una bala? Yo soy la bala, tú eres el revólver, tú eres la única que me hace actuar... y ya no puedes cambiarlo... te necesito.

Abraham Mateo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora