8. Mi vecina

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- Hombre donde estará - dice Abraham quejoso - ¡Macareno! - exclama preocupado.

Un Abraham de dieciocho años se la paseaba de arriba para abajo buscando a su peludo y travieso amigo.

Debía de encerrarlo en su habitación con sus demás hermanos para que las personas no fueran interrumpidas con la decoración para su fiesta número dieciocho.

- Vale - pone sus manos en su caderas y piensa - Haber, si fuera yo él estaría... - piensa y después chasquea sus dedos - En el jardín - dice y se dispone a ir al patio trasero.

Mira por debajo de las personas que decoraban el jardín hasta que divisa una cola enrollada y juguetona.

Camina rápidamente hasta su peludo amigo y cuando llega lo ve tieso y tranquilo en su lugar. Frunce el ceño y cuando llega hasta él descubre porque.

Unos ladridos del otro lado se oyen y Abraham mira a Macareno con una ceja alzada.

Abraham se acerca a la valla y nota un pequeño hueco, pone su uso en el y mira a linda perrita pug del otro lado.

- Oye tío, me hubieras dicho antes eh - le dice Abraham a Macareno.

Vuelve su vista al otro lado y alza sus cejas cuando una chica con ropa diminuta entrar al jardín de la otra casa, hace un silbido y la perrita corre con euforia hasta la chica que tenia un plato en sus manos. Macareno también ladra asustandolo.

- Hombre, no creí que te gustaba otra raza - dice Abraham.

Unos toques en la valla lo hace saltar en su lugar y Macareno corre a la valla, una de las vallas se alza para darle acceso al otro lado y Abraham se desconcierta.

Le levanta y se asoma por la valla cuando ve que su perro come de algo que la vecina puso muy cerca de la valla.

- Hola - dicen y Abraham exclama, una risita se escucho - Oh lo siento - dice la chica.

- Creo que si lo sintieras no te reirías - le dice Abraham y la chica rie.

- Soy Sophie - le dice extendiendo su mano.

- Abraham - dice el castaño estrechando su mano con la femina, se separan sus manos - Veo que he descubrido porque en la revisión Macareno subió de peso - dice Abraham y la chica ríe.

- Bueno, él siempre viene cuando le voy a dar a Athena su comida, creo que confunde mis silbidos - le dice y Abraham se recarga de la valla.

- Y ¿eres nueva aquí? - le pregunta Abraham relajado, si Macareno estaba comiendo y junto con la linda pug, se tardaría horas.

- Algo - le dice la femina - De hecho ya había comprado la casa antes de mudarme, hace una semana traje mis cosas y haces unas semana me la pasaba de aquí para acá en casa de mis padres - le dice Sophie.

- ¿Padres complicados? - le pregunta Abraham y la chica asiente.

- Si, digamos que mi trabajo no les gusta - dice la chica.

- ¿En qué trabajas? - pregunta Abraham.

- En un trabajo - dice y Abraham se ríe.

- Vale, chica conservadora - dice Abraham y la chica asiente.

- Si - dice y unos ladridos acercándose se acercan - Oye bonita ¿te as divertido con el vecinito? - pregunta con voz melosa la fémina a su perrita.

- ¿Desde cuándo Macareno viene a tú patio? - le pregunta Abraham.

- Desde hacia unas semanas - dice la chica - Un día lo encontré jugando a la pelota con Athena y le he agarrado cariño - dice y toma en brazos a Macareno, se lo pasa a Abraham y este lo toma en brazos.

Abraham Mateo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora