Capítulo 2.

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-¿Cuánto tiempo más tendré que pasar sin verte?

-Pasaron dos semanas hasta que lo intentaste la primera vez rubito. Te queda una.

-No sé si podré aguantar mucho más. Necesito verte, besarte...

-No me digas esas cosas, ahora quiero volver a Irlanda.

-No me puedo creer que te fueras dos horas después a Londres.

-Tenía que hacerlo. Habíamos dejado al pobre Aitor solo con Jade y no iba a aguantar mucho.

-¿Y por qué no quedaste solo tú?

-Porque no tenía ninguna habitación de hotel reservada. Solo fui a Irlanda un par de horas para que supieras que era toda tuya, pero que deberíamos hacer las cosas mejor.

-Podrías haber quedado en mi casa. No me hubiera importado que durmieras conmigo.

-De eso estoy segura-rio.

-No, ahora enserio. Mañana voy a Londres y necesito verte.

-Me encantaría Nialler-nos quedamos un par de segundos callados, pero enseguida continuó hablando-Ve llamando a Harry y recuerda que corro rápido.

Antes de que pudiera responder a aquello, ella ya me había colgado. 

Era intrigante en cada conversación. Desde el día en el cual todo se inició de nuevo nuestras conversacioines se basaban en el coqueteo constente. En las súplicas de un nuevo comienzo. Incluso hablábamos de cosas sin sentido por el simple hecho de hablar.

Tiré el móvil a la cama y bajé corriendo a las escaleras para estar el tiempo que quedaba con mi familia.

**Narra Noelia**

-Me encantaría Nialler-nos quedamos un par de segundos callados, pero enseguida continué hablando-Ve llamando a Harry y recuerda que corro rápido.

La puerta se abrió y tras ella apareció Brandon. Colgué enseguida y entré en la casa sin esperar su invitación.

-Adelante-soltó con ironía.

-Déjate de gilipolleces-me senté en el sofá-Espero que se lo hayas dicho.

-¿Viene a hablarme de moral la que dejó a su novio plantado en el altar?

-Al menos yo fui de frente.

-Un poco tarde para ir de frente, ¿no crees?

-Un poco miserable acostarse con la prima del novio de la boda cuando tienes novia, ¿no crees?

-Eso tiene una explicación.

-Sorpréndeme...

-Bueno, Sarah se me lanzó y...

-Y no pudiste negarte, ¿verdad? ¿Cómo resistirse teniendo a esa chica encima?

-Al menos tú me entiendes-se tiró sobre su sillón.

-¡Vete a la mierda!-me levanté de nuevo y caminé hacia la entrada, no había mucho más que hacer ahí.

-¡Ey! ¡Noelia, espera!

-¿Qué coño quieres Brandon?

-No puedes decírselo a Sofía. Quiero estar con ella.

-¿Para qué? Para engañarla cada vez que puedas. Lo siento Brandon, pero es mi amiga y se merece saberlo. Si alguien tiene que perdonarte, es ella. No yo.

-Tú nunca le contaste a Aarón los besos con Niall. Siempre te callaste-dijo una vez yo ya había llegado a la puerta.

Era un tema fresco. Solo hacía una semana y media que lo había dejado en pleno altar y sabía que ese tema no era de mi agrado. No me sentía bien por aquello, no hice lo que tocaba y lo sabía. No hacía falta que nadie me recordara los errores que cometí.

Abrí la puerta, mi intención era salir sin decir nada y avisar a mi amiga. Pero como una tonta, pensé que tal vez Brandon se lo pensaría mejor y se lo diría, así que decidí darle otra oportunidad.

-Te doy una semana. Si en una semana no se lo has dicho, lo haré yo.

Y con eso cerré la puerta y ya no quise saber nada más.

De nuevo en mi flamante coche decidí ir en busca de apartamentos. Ahora que cada una había formado una vida teníamos cada una nuestra casa, pero la mía la compartía con Aarón y por lo tanto ahora no tenía dónde caerme muerta. Hasta el momento me había quedado en casa de María ayudándola con Jade todo lo que podía, pero sabía que en el fondo era un estorbo y necesitaba encontrar un apartamento pronto.

**Narra María**

La vuelta a casa fue muy lenta, me moría por volver con mi hija. La quería más que a nada. Era mi unión a un sueño del que no podría despertar jamás.

Aunque al llegar me pregunté por qué no había aprovechado para tener una maravilloas noche de sueño. Moría por una, Jade me tenía despierta toda la noche y durante el día parecía una muerta viviente. Pero claro, mi marido debía trabajar para mentenernos y no podía mantenerse en vela toda la noche para que tuviera mis noches de paz.

Era increíble la capacidad de esos pequeños pulmones. Esa niña lloraba como nadie, estaba segura que incluso mis vecinos la oían.

Los ojos de mi niña me recordaban a su padre. Era increíble como podía quererla tanto en tan poco tiempo. Nada más nacer, al segundo de verla ya supe que no podía separarme de mi pequeña y no iba a hacerlo. Iba a cuidarla hasta que ella me permitiera y más si podía.

**Narra Sofía**

Otro día más de trabajo  que soportar. Amaba la pastelería, más en ese momento que Harry se había convertido en un cliente habitual, pero a veces me hubiera gustado poder pasar alguna semanita con Brandon, como en las vacaciones.

Aunque realmente había hecho muchas amigas entre mis clientes. Personas que, sin venir a cuento comenzaban a contarte su vida y, sin darme cuenta, conseguían que yo le contara la mía. Era increíble la confianza que podía cogerle a una persona, las personas tan maravillosas que en mi trabajo podía conocer.

Como cada tarde a las 19:00h, Brandon me vino a visitar. Estaba muy nervioso y al pedirle explicaciones solo dijo que tras hablar con Noelia pensaba que debía decirme algo. Quise sacarle algo más, pero prometió contarmelo después de cenar.

Ready To RunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora