Capítulo 16: Borracho

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Eva

Cuando todos los niños se van termino con un fajo de dineros, divido todo entre Zack y los de servicio. Tuve que ir a casa del profesor Dylan ya que los de servicio debían dejar la casa y cerrarla, veo a Lily con su pijama en el sillón.

— ¿Por qué no llega tu papá?— pregunto mordiendo mi uña, veo como se queda dormida. La tomo en mis brazos cargandola, para tener la edad que tiene nisiquiera pesa.

Lo que me recuerda que tampoco come, eso es preocupante.

La llevó a su cama arropando la, justo cuando estoy por salir ella me llama.

— Eva...— la miro, voy hasta donde ella sacando el cabello de su rostro.  Me señala la lámpara a un lado por lo que la prendo, la habitación queda alumbrada con la figura de unos unicornios. — puedo decirte algo sin qué te molestes?— asiento, tomo espacio en su cama acostandome. Empiezo a tocar su cabello viendo como se empieza a quedar dormida.

— Eres mejor mamá de lo que es Carla.— mi cara se sonroja cuando dice eso, intento aclarar las cosas pero ella ya se quedó dormida. La tapo bien para bajar las escaleras, me acuesto en el sillón sintiendo mi sueño ganarme.

Abro mis ojos cuando siento como abren la puerta, el dolor en mi  cuello empieza a hacerse presente. Miro a Dylan entrar a la casa tocando su cabeza, me levanto bajando un poco la camisa. El me mira confuso, luego maldice.

— Perdón por tardar...— deja las palabras al aire, lo miro confundida. Me pegó a él olfateando su ropa, pego mi nariz a su cuello.

— Bebiste.— el asiente sacando su labio, miro a otro lado internado no derretirme por tal mueca.  — Ven, te ayudó a subir.— lo ayudó con las escaleras, entro a su habitación encontrando la limpia. Mi cuerpo se tensa cuando encuentro una pintura mía en la pared, era definitivamente hermosa. Es como si hubiera posado ante el, pero no recuerdo tan siquiera hacerlo.

Lo llevo hasta la cama, le quitó los zapatos. El se quita lo demás haciendo que mire a otro lado, lo miro un poco viendo su espalda ancha.

— Te contaré algo.— digo el se queda en la cama, tomo asiento a su lado. — Fue el primer día de clases... choque contigo y tu te disculpaste. Luego empecé a verte seguido, tu sonrisa, tus pecas, tus ojos tan brillantes, tu forma de hablar, la forma en la que juntas tus cejas cuando algo no te gusta, cuando te sonrojas... me enamoré de ti. — sonrió, lo miró viendo como me mira detenidamente.

— Eva... yo— niego con una sonrisa.

— Estoy aprovechando que no recordarás nada así que déjame desahogarme. Me enteré que estabas casado por una de tus estudiantes, fue cuando me decidí a superarte metiéndome con un amigo de mis amigos. Jamás había tenido sexo, creo que mis espectativas subieron gracias a ti. Iba a follar por primera vez y tu te apareciste.— el hace una mueca intentando hablar, lo vuelvo a callar.

— Luego tuve la mejor noticia de mi perra vida y es que te estás divorciando, no espera... eso no sonó bien.— intento arreglarlo pero el ríe, mis mejillas arden. Respiró profundo para acercarme a su rostro.

— Eva...— murmura mi nombre, se pega a la pared por lo que yo me pegó con el.

— Me besaste una vez, es justo que yo lo haga también.— el no dice nada, simplemente termino de acercarme. El sabor a whisky choca contra mi paladar, sus labios gruesos hacen un baile suave contra los míos. Me separó cuando ya no puedo respirar, el se queda sorprendido mientras que yo solamente lo miró.

— Escucha, no me importa cuánto cueste. Pero lograré que termines conmigo— el niega riendo, pone una mano en su cara tapándose.

— Eva... no estoy borracho, solamente bebí un poco por empezar los trámites del divorcio.— abro mis ojos rápido, me levanto de la cama como resorte. Me alejo lo bastante de el ocasionando que me mire con más burla.

— Pero... pero ¿ por qué te aguantaste la cabeza?— el me mira con una sonrisa, apunta a un lado de la cama señalando sus gafas que siempre usa.

— Se me olvido llevarlos y tuve que leer muchos papeles...— camino hasta la puerta abriendola el se levanta de la cama siguiéndome. Camino hasta mi abrigo poniéndolo con fuerza, cuando me pongo mis botas el me mira.

— Lo siento mucho... Lily está durmiendo, se lavó los dientes y también se bañó. Le dejé su comida en el microondas. — el camina hasta mi tomando las llaves del auto de Diana.

— Ya es de madrugada, tu coche está al final de la calle. No te voy a dejar ir, te quedas aquí, la cama es grande.— cuando habla de cama, se que se refiere a la suya. Empiezo a negar.

— No sería apropiado Señor Dylan.— el se pega a mi dejándome pegada a la puerta.

— No es apropiado dormir conmigo en una cama grande pero, si lo es decirle a un hombre recién divorciado que eres virgen por su culpa?— me golpea con sus nudillos en la frente, la tocó viendo como me mira con una sonrisa.

Empiezo a quitarme todo para quedarme de pie, señaló el sillón. El junta sus cejas disgustado, me toma de la muñeca jalando de mi hasta las escaleras. Una vez me deja en su habitación camina hasta su armario, me da un pijama de mujer. Hago una mueca cuando noto que es de su esposa, me cruzo de brazos.

— Prefiero dormir así. — gruño, el me mira con duda.

— ¿Estas... celosa?— le doy la espalda mirando a otro lado, el ríe buscando otra cosa en su armario. Me entrega una camisa negra, la tomo con fuerza para entrar a su baño. Cierro la puerta aún escuchando su risa, me miró enfrente del espejo encontrando con una imagen horrible.

Me quito la ropa entrando a su ducha, me quitó el sudor de todo mi cuerpo. Muerdo mi labio cuando noto que no tengo con que secarme. Tomo mi ropa y me seco con ella, rápido me pongo su camisa. Salgo del baño viéndolo con sus gafas y viendo al teléfono, bajo la camisa al sentir una pequeña brisa. El me mira con una sonrisa pequeña, yo simplemente le enseño la ropa.

— Último pasillo a la derecha.— pasa por mi lado dando una mirada intimidante, salgo rápido de su cuarto yendo a donde me dijo. Pongo la ropa en la lavadora, espero a que termine para luego meterla en la secadora. Cuando termina lo tomo y subo de nuevo a su cuarto, dejo la ropa en un lado. Aprovecho que no está para ponerme mi ropa interior de abajo, justo cuando la termino se subir el sale de la ducha con solo unos pantalones.

— ¿ Ropa interior de Corazones? Eva, empiezo a creer que eres demasiado inocente para mi.— su voz deja en claro cuánto le divierte.

Y si, daría lo que fuera por que estuviera borracho.

Yes, Daddy Donde viven las historias. Descúbrelo ahora