1) Empieza por una sola cosa: Haz que en el capítulo solo ocurra una cosa, que el lector sepa que lee y comp va. Suele pasar que queremos mostrarles todo, que sepan todo, y terminamos saturándolos y acaban por abandonar la historia. Muestrales solo un acontecimiento, que enfoquen toda su atención en ello y se sientan cómodos con lo que tienen ante sus ojos.
La idea es que no se distraiga con detalles, así que nada de super detalles elaborados, nada de presentar más de 2 o 3 personajes, y nada, pero nada de contar el "Génesis" de su mundo, país, tierra, universo...
2) Establecer un punto de interés potente: Algo que los mueva, algo que genere esa curiosidad de saber qué sucede. Hay que establecer un punto en el cuál el lector quiera seguir leyendo y descubrir más después del primer capítulo. Ej:
Muerte de alguien.
Asesinato.
Rapto.
Robo.
Atentado.
Engaño.
Misión.
Suicidio.
Infidelidad.
Descubrimiento de algo inesperado: Una verdad, una realidad, una confabulación, complot, un secreto milenario, etc...
3) Hacer que el primer capítulo sea corto: Muchas veces por querer hacer que los lectores conozcan más, que vean más, nos extendemos y hacemos que el lector se canse de leer una mininovela en pleno primer capítulo. Hay que ser práctico, conciso, directo, eficaz...
4) Arranca por un deseo, una meta, un sueño, haz que el o los protagonista tengan algo para seguir. Esto estaría muy ligado al anterior punto...
Darles esa razón de poner una tensión por lo alto, que se sienta la necesidad de no parar ahí y que siga todo.
Lo mejor de aquí es que no tiene que volver a aparecer, es el detonante, no se vuelve a mencionar, puede que ni siquiera exista.
5) Arrancar por el final: Primero que nada, debes dejar claro al lector que lo que está leyendo es el final, ya sea que el mismo escritor lo diga, que se sugiera en los próximos capitulos o que el personaje lo diga, pero tiene que ser muy discreto, pierde fuerza si lo dices directamente.
Este recurso es delicado ya que muchas veces las historias buscan el "¿Qué?", pero aquí ya se conoce, así que se debe manejar muy bien la narrativa para volver interesante el "¿Cómo?", "¿Cuándo?", "¿Por qué?", "¿Quién o quienes?", así que ojo con esto.
6) Empezar la narrativa en medio de la acción: La idea con esto es empezar con la emoción alta y así evitar dar razones innecesarias o que no generar el mismo impacto.
7) Terminar el capítulo con un final abierto: Esto genera curiosidad, necesidad de saber más. Ayuda a que el lector quede enganchado y pase la hoja para seguir.
Ojo, esto es un recurso bueno para el inicio de las historias y hacer que el lector se quede pegado, pero usarlo en cada fin de capítulo o dejar todo el libro así, es un recurso muy vago y demasiado, exageradamente trillado.
Ahí le das a entender a tu lector que no tienes ni pajolera idea de como acabar un capitulo y menos tu historia, no sabes dar un final y eso hace que la historia se sienta como que va a quedar en el aire suspendida.
8) Me quiero pasar los otros 7 por los ovarios, y quiero hacer un capítulo larguísimo, quiero empezar explicando cosas, quiero mostrar varios personajes, etc...
¡Bien! Lo puedes hacer, pero debes saber que para hacerlo necesitas una prosa y una manera de escritura bastante desarrollada, porque si existen excepciones, pero suelen ser escritores con una mamera increíble de narrar. Aquí si deseas poner algo extenso, debes cuidar la intensidad y detalles innecesarios, poner un conflicto que se genere y se resuelva en poco tiempo, dejar varios "¿Por qué?" en el aire y entender que la proporción entre acción, suspenso, descripción y más, debe tener un balance mucho más cuidado para que no derrumbe todo, estas son las bases de tu historia y si cojean, tambalean o quedan a medias, cuando construyas tu edificio encima, inevitablemente va a caer.
—Balthäzar.
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Teoría
RandomSomos un grupo de whatsapp enfocado en practicar y aprender sobre escritura. En este apartado se encuentra toda la teoría que se da en el mismo grupo.
