Mientras el Capitán pasaba sus brazos por la camisa. Yo me empecé a acercar a su mesa, llena de mapas y papeles, apoyé las manos en la mesa y cotilleé un poco. No había nada interesante, o que entendiera por lo menos.
Cuando el Capitán se acerco lo mire a los ojos duramente mientras se abrochaba los botones de su camisa.
- Bueno, hablemos.
Dice, pasando la mano por encima de la mesa y tirando todo lo que reposaba allí, al suelo, se apoya en la mesa sobre sus codos y me mira.
- Yo hice la parte de mi trato por ello tu deberías cumplir la tuya- le digo.
- Te recuerdo que al final no conseguí nada de lo que quería- dice rudamente.
- Te recuerdo que yo solo debía seguir tus indicaciones y que casi me juego la vida en ello.
Cuando acabo de decirlo aparta la mirada frunciendo el ceño y lo miro victoriosa.
- ¿Que necesitas?
Sonrió con picardía, me relamo los labios y él baja la mirada a ellos, pero cuando se da cuenta que le he visto gira la cabeza al otro lado.
- Necesito encontrar a unas personas.
- ¿A quiénes? - dice intrigado y atento a la conversación.
- ¿No te suenan unos soldados especiales del rey de los cuales casi nadie sabe de su existencia? - le pregunto, recordando la conversación con aquella mujer.
- Mmh, si me das más detalles mejor- dice.
- Llevan un escudo de un león con las garras afuera junto a dos espadas cruzadas- digo rápidamente.
- Ah, sí. Conocí a uno de ellos- dice, pasando la mano por su pelo.
Le miro con una mirada de:
¿Puedes seguir o qué, o me vas a dejar sin el cotilleo?
- Solo era un hombre que necesitaba ayuda, yo se la ofrecí a cambio de un favor que en el futuro me podría servir- dice- ¿Pero que necesitas de ellos? Podrías meterte en graves problemas.
- Lo necesito, solo eso- le digo decidida.
- ¿Qué quieres de ellos que valga tanto la pena? - vuelve a decir.
Lo miro duramente.
- No necesitas saberlo. Solo necesito que lo hagas y ya.
Sabe que no va a poder hacerme cambiar de opinión por ello asiente.
- Lo tendré. ¿Cómo se dónde encontrarte? - dice sentándose en la silla a su lado.
- Trabajo en el sitio donde me encontraste, cuando tengas la información dame un toque.
Cuando acabo de decirle aquello, me levantó con su mirada clavada en mi espalda y me marchó por donde he llegado.
ESTÁS LEYENDO
Ardiente Venganza
General FictionVi morir a mi madre, la vi arder en la hoguera. En silencio, sufriendo, pero en silencio. "Bruja", le habían gritado mientras ella estaba agonizando de dolor. Y a mí no me quedaba nada, solo una furia que ardía por salir, y lo haría. Vengaría lo que...
