Mientras me colgaba un bolso de tela del hombro, que había comprado en el mercado, salí de casa, aunque tuve que poner una excusa del porque no iría a comer como todos los días junto a John, Aria y Malia, si, Soni no, solo lo vi aquella vez en la cual, fue horriblemente maleducado y no lo he vuelto a ver.
Esquivando a los niños que correteaban por las calles mientras sus padres les seguían la pista, llegué al fin a la taberna, donde ya me esperaba el Capitán apoyado en la pared de la entrada con la cabeza cabizbaja. Me acercó y levanta la cabeza.
- Vamos- le digo, mientras el me sigue por detrás.
- ¿Qué quieres sobre él? - pregunta
- No es de tu incumbencia- digo cortante.
Rueda los ojos y me sigue en silencio. Al llegar a la dirección del papel, echo una bola en mi bolsillo, nos paramos antes en la puerta de entrada.
- Déjame hablar a mi- le digo.
Alza una ceja, pero antes de protestar toco con los nudillos la puerta de madera vieja. Esperamos unos segundos mientras el Capitán me mira con desaprobación, encojo los hombros y la puerta se abre en una pequeña rendija. La luz de fuera ilumina un ojo que nos mira de arriba abajo, unos segundos después abre la puerta escondiéndose detrás. Nos miramos y el alza su brazo dándome a entender que pase yo primera, entro apoyándome en el marco y veo la oscuridad absoluta hasta que escucho el golpe de la puerta cerrarse bruscamente y la sala se ilumina. El hombre que doy por hecho que antes nos ha abierto nos dirige por un pasillo largo lleno de habitaciones, hasta llegar a la sexta, donde para y golpea su mano abierta en ella una vez. Se marcha, y extrañada espero a que alguien abra aquella puerta.
Cuando un hombre abre la puerta del otro lado me quedo estupefacta.
No puede ser.
No puede ser.
No puede ser...
Un hombre rubio con el pelo largo atado por detrás con barba recién cortada, alto y fuerte.
Si era la viva descripción de alguien que ya había visto antes.
Soni estaba igual de sorprendido que yo, pero rápidamente se recompuso para poner su cara odiosa la cual ya conocía.
- Kilian, no me informaste de esto- dice intentando aparentar calma.
- No importa, tú me debes un favor y lo debes cumplir. - dice. Acercándose a él pronuncia pausadamente en un tono bajo y calmado- Ya sabes qué pasa cuando infringes un trato con un pirata, Soni.
Él traga saliva y afirma con la cabeza antes de abrirnos la puerta de par en par.
Voy a encontrar oro donde pensaba que encontraría carbón.
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Ardiente Venganza
General FictionVi morir a mi madre, la vi arder en la hoguera. En silencio, sufriendo, pero en silencio. "Bruja", le habían gritado mientras ella estaba agonizando de dolor. Y a mí no me quedaba nada, solo una furia que ardía por salir, y lo haría. Vengaría lo que...
