14. "¿La Sophia de tu Harry?"

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Yo sabía que este día llegaría.

Pero no pensé que sería tan pronto.

—Estás gigante, Liam —el papá de Gia saludó con una sonrisa—, no te veía hace años.

Estreché mi mano con la de él, sonriéndole en grande y tragándome mis nervios al verme con el padre de "mi novia" después de la última vez cuando tenía quince años.

—Ha pasado mucho tiempo —afirmé—, ¿y mi tía Gigi?

Y quiero aclarar que es a ella a quien llamo "tía" porque mamá y ella son amigas y la veía seguido o me mandaba saludos, no tengo la misma relación con su esposo.

—Está estacionando el auto con Gia, ya deben estar por venir —él respondió.

Estábamos en el estado de Tennessee. Los padres de "mi novia" habían venido justo hoy para un desfile de modas de Gia, y al mismo tiempo, vernos y salir a almorzar todos juntos.

Me habían traído a un restaurante finísimo y la verdad era que no tenía jodida idea de qué iba a pedir aquí... ¿tendrán nuggets y papitas fritas? ¿Quién va a pagar la cuenta? ¿Debería pagar una parte yo?

—Hoy tienes un show, ¿verdad? —me preguntó.

—Sí, a las ocho y media —asentí.

Un silencio incómodo se formó en la puerta del restaurante mientras esperábamos por las dos mujeres. Introducí mis manos a los bolsillos de mi pantalón y desvié mi mirada hacia los autos estacionados al frente nuestro.

—Y... ¿cómo están tus papás? —inquirió.

—Están geniales —afirmé animado, girando a verlo—, pronto inaugurarán su cadena de gimnasios y papá ya casi acaba con su documental.

—¡Es verdad! —recordó con una ligera sonrisita— mándales saludos de mi parte.

—Oh, mamá estaba muy emocionada de que me viera contigo hoy...

De ninguna manera le daría el saludo que Sophia fanática loca, enferma, obsesiva Evans me dejó: "Dile a Zayn que lo amo y que es un honor que finalmente nuestros hijos estén de novios. ¿Quién lo creería? Yo no... imagina decirle a mi yo de diescisiete años que mi hijo saldría con la hija de Zayn Malik... me hubiera reído"...

Sí, yo no le diría eso.

—¿Sigue siendo fan? —rió.

—La número uno... —suspiré aceptando.

El padre de mi barbie rió rascando su barbilla. Debía admitir que esa barba le quedaba muy bien y esos tatuajes que se retocaba cada cierto tiempo solo lo hacían lucir más joven de lo que su edad indicaba.

A la distancia, al lado de una tienda de ropa, pudimos ver un pequeño conjunto de gente rodeando una camioneta gris, y sobre todas las cabezas ahí, llegué a ver una castaña... yo no la identifiqué, sin embargo, el hombre a mi lado soltó una maldición por lo bajo y empezó a correr hacia la multitud.

Pude entender que esa era su esposa y él había ido a ayudar.

¿Por qué la gente nunca nos deja en paz?

No podía quedarme aquí parado mientras mi novia y su madre eran rodeadas por una docena de personas, así que, aguantándome un gruñido, seguí los pasos de Zayn y troté hasta donde él había ido a ayudar.

Los presentes ahí al ser adolescentes, me reconocieron de inmediato y soltaron a Gia para venir conmigo. Tuve que sonreír algo confundido hacia las cámaras, y me mareé al ver a tanta gente rodeándome.

LIAM STYLESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora