It feels good to be running from the devil
Los dos bajamos y fuimos hasta la cocina, sentía una de sus manos en todo momento en mi espalda y a pesar de que odiaba el contacto físico lo agradecí porque no me sentía sola.
—¿Qué quieres?
—Vodka — respondí.
El caminó a donde estaban las bebidas y me sirvió un poco de vodka y jugo. Luego me lo pasó y yo le sonreí. Estaba pendiente en todo momento de que Harry no se apareciera por ningún lado y creo que el chico que no conocía pudo ver que algo no estaba bien porque se acercó y me preguntó si algo iba mal. En respuesta solo sonreí y me tome todo el vaso de vodka de una sola vez.
—¿Me puedes traer más? — pregunté. Él me dijo que sí con algo de desconfianza y fue a servirme más. —Que sean dos vasos. — Él sólo levantó sus cejas pero no protestó, sólo hizo lo que le pedí y agradecí que no haya discutido conmigo.
Me tendió los dos vasos y me tomé uno de ellos completamente.
—Hey, ve con calma — me dijo.
—Salgamos de aquí ¿sí? — el asintió y juntos fuimos hasta la sala.
No quería bailar así que fui a un rincón y apoyé mi espalda en la pared. El chico que aún no conocía se puso frente a mí y empezó a tomar de su bebida.
—¿Cómo estás? — preguntó con una sonrisa.
—Mejor — intenté sonreír pero sólo salió una mueca.
—Me alegro. — respondió. — ¿Cómo te llamas?
—Hannah.
—Hannah, mucho gusto. Soy Mike. — me extendió la mano y yo la agarré. — ¿Cómo conoces a Isabella?
—¿Isabella? — pregunté.
—Sí — rió — Isa... la dueña de la casa, la que cumple años. —Así que así se llamaba ella.
—No la conozco, sólo vine con alguien que la conoce. — No pude evitar rodar mis ojos.
De repente me empecé a sentir un poco mareada y me di cuenta que haber tomado tanto vodka no fue buena idea, es decir, nunca había tomado por lo que me estaba haciendo efecto muy rápido pero no me importó. Seguí tomando de mi vaso.
—¿Te parece si bailamos? — le pregunté a Mike. Tenía que despejar mi mente de alguna manera.
—Claro ¿Por qué no?.
Yo tomé el último trago de vodka de mi vaso y lo tiré al suelo. Mike agarró mi mano y me dirigió al centro de la sala donde nuestros cuerpos empezaron a danzar con la música que sonaba. Cada vez me sentía más mareada y veía que todo a mi alrededor daba vueltas pero no me importaba.
Harry tenía la culpa de todo, si yo estaba así era por él porque él se comportaba de una forma tan bonita conmigo pero al parecer se comportaba así con todas.
Reí con una gran carcajada. Necesitaba beber más
—¿Me quieres buscar otro vaso de vodka? — le pregunté a Mike después de un par de canciones. Él asintió y fue por mi bebida. Yo me quedé bailando en mitad de la sala y con movimiento que hacía sentía aún más el calor del alcohol por mis venas.
Mi cuerpo se golpeaba con los demás que estaban bailando junto a mí pero no me importaba, me sentía mejor que lo que me sentí en mucho tiempo.
Mike llegó con mi bebida y me la tendió. Yo la agarré y me la tomé de un solo trago.
—Creo que no deberías tomar más así — Me dijo Mike en el oído — Ya estás borracha.
—Mike, Mike Mike — le sonreí y puse mi dedo índice en su pecho. — Tú eres el menos indicado para juzgarme. Haz hecho cosas peores.
Él levantó sus dos manos a modo de rendición y agarró mi cintura y me pegó más a él para seguir bailando.
Mis movimientos ya eran muy torpes y lo podía notar pero no podía hacer nada para controlarlos a pesar de que lo intentara y creo que Mike lo pudo notar porque cada vez me pegaba más a su cuerpo para sostenerme mejor haciendo que sintiera partes de su anatomía que no quería tocar.
—¿Te parece si vamos arriba? — me preguntó Mike en mi oído. Sentí su respiración caliente y un escalofrío pasó por mi cuerpo.
—N-no — dije torpemente — N-no quiero.
—Vamos ¿sí? — Me di vuelta y pude ver esa sonrisa en su cara que me dio ganas de vomitar.
—N-no...
Pero él no escuchaba y me había empezado a jalar de la mano en dirección a las escaleras. Yo trataba de resistirme pero no tenía las fuerzas necesarias para poder hacerlo. Caminaba torpemente detrás de él y a él parecía no importarle.
—N-no q-quiero...
—Vamos — respondía él y obligada tenía que seguirlo.
Justo cuando iba a empezar a subir las escaleras sentí como alguien agarraba mi mano y me jalaba de ella deteniéndome.
—Hannah ¿A dónde vas? — Esa voz me hizo sentir tan segura que me dieron ganas de llorar.
—Harry... y-yo n-no quiero. — Me acerqué a él y me acurruqué en sus brazos.
—Vamos Hannah — dijo Mike.
—¿Qué no oíste? — le respondió Harry — No quiere.
—Viejo, no es tu problema.
—Lárgate — dijo Harry y sentí como empezó a caminar haca la puerta aferrándome a él lo más que podía.
Cuando llegamos afuera camino hasta su moto y me apoyó en ésta.
—¿En qué estabas pensando Hannah? Te estuve buscando por todas partes. —Yo reí — ¿Te parece gracioso? ¡Mírate cómo estás, y no me quiero imaginar que hubiera pasado con ese tipo si no hubiera llegado!
—Es tu culpa — sonreí.
—¡¿Mi culpa?! — Su voz se alzó sin poder creer qué era lo que acababa de oír y empezó a mover sus manos descontroladamente. — Me dijiste que no tomabas y te dejé por unos minutos en la cocina, cuando volví no estabas y no te podía encontrar y cuando lo hago estás completamente borracha ¿y es mi culpa?
—Fueron más de cinco minutos — dije a punto de llorar.
—¿Qué? — Preguntó sin entender.
—Prometiste que iban a ser solo cinco minutos y no apareciste y luego — dije sollozando — y-yo... no.... La ansiedad... y...
—Ya, ya... calma — dijo entendiendo todo y acercándose a mí. Agarró mis manos y las besó. — ¿Te dio ansiedad porque no llegué a tiempo?
—Y-yo... — dije sin saber si decirle la verdad o no.
—Lo siento ¿sí? No sabía que te ibas a poner tan mal, de haberlo sabido no hubiera tardado.
Por un segundo pensé que iba a decir "de haberlo sabido no te hubiera dejado" pero no lo hizo porque Isabella era más importante que yo así que empecé a llorar y él me abrazó fuertemente no entendiendo la realidad de lo que me estaba pasando.
—Llamaré un taxi para ti, yo iré detrás de él en la moto.
—N-no...
—Hannah...
—Quiero ir contigo.
—Estás muy borracha, me da miedo que te sueltes y te caigas.
—No — dije limpiándome las lágrimas — Yo meagarro fuerte, solo llévame contigo. — Él dudó por un segundo pero luego agarrómi mano y se subió a su moto.
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Efímero | h.s (1)
RomanceTodos le advierten que no debería enamorarse de él pero ella no controla a su corazón. ¿Será que al final todos tienen razón? Hannah Gardner es una chica de 17 años que luego de la muerte de su madre se muda a una nueva ciudad con su papá y su herma...
