Capítulo 37

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Wondering if I dodged a bullet or just lost the love of my life


Al día siguiente, al medio día, Oliver y yo estábamos arreglando la mesa para la hora del almuerzo cuando alguien hizo sonar el timbre de la casa.

—Yo voy — dijo papá quien salió de la cocina con el delantal sucio en su cintura a abrir la puerta principal.

No pudimos ver quien era pero sí nos dimos cuenta cuando mi papá lo hizo pasar aunque la persona afuera dijo que no, que iba a ser algo rápido.

Luego de un intercambio de palabras y unas risas papá cerró la puerta justo cuando terminé de poner en la mesa el último vaso que me faltaba.

—Era el señor Jones — nos avisó.

—¿Qué quería? — preguntó Oliver.

—Nos invitó a una fiesta de fin de año en su casa — dijo papá mostrándonos una invitación en su mano derecha — Al parecer ya es una tradición y quería que estuviéramos ahí, sobre todo porque mi hijo es novio de su hija. — rio.

—¿Cómo hay que ir vestidos? — preguntó Oli.

—La invitación dice que de etiqueta.

—Pero el 31 es el martes — respondí — No tengo nada que ponerme.

—Tranquila — dijo papá — Te doy el dinero y sales a comprar algo en estos días. ¿Y tú Oliver?

—Yo me pondré mi traje de funeral. — respondió y yo volteé mis ojos. Típico en él.

Después del almuerzo y de haber lavado los platos fui a mi habitación y llamé a Emily quien me respondió al segundo llamado.

—Hey — saludé — Así que tus padres darán una fiesta de año nuevo. — sonreí.

—Sí, lo han hecho desde hace 10 años. Dicen que es una buena forma de reunir a familia y amigos.

—Genial, creo que nos vendría bien. Ya sabes por lo de mamá y eso... — me aclaré la garganta — En fin, quería saber si me querías acompañar a comprarme un vestido para la fiesta.

—Claro — respondió y noté que lo decía con una sonrisa y precipitadamente como si en cualquier momento yo pudiera cambiar de opinión. — Pero estoy algo ocupada con los preparativos y le prometí a mamá que mañana saldríamos a comprar los nuestros.

—No te preocupes. El sábado puede ser.

—Bien, entonces el sábado en la tarde te veo.

~

El sábado a las cuatro de la tarde Emily y yo ya estábamos en su auto rumbo al centro comercial. Sin embargo no íbamos a Las Flores a petición mía sino que íbamos a Center Mall, en parte porque quería conocer otros lugares y en parte porque no quería que nada me recordara a Harry.

Entramos a varios lugares sin éxito pero no me importó. Estaba pasando un buen momento y por primera vez esa semana no me sentía mal. Me estaba cayendo bien Emily después de todo lo que había pasado y estaba aprendiendo que me gustaba pasar tiempo con ella.

Ella me estaba contando cómo era su vestido cuando entramos a Mandy's Boutique y empecé a buscar entre la sección de vestidos.

Al final me decidí por uno y fui a medirmelo.

—Al final me decidí por el verde esmeralda porque me gustó cómo resaltaba mi color de cabello. Aunque a veces me gustaría ser rubia — rio.

—Deberías decolorártelo algún día — respondí quitándome mis zapatos y mi buzo.

—Sí... Hannah — dijo después de una pausa.

—Dime — dije con algo de dificultad al tratar de quitarme mis jeans que estaban demasiado ajustados.

—¿Sabés que Emma y su familia van a estar en la fiesta verdad? — Yo no respondí, en vez de eso empecé a respirar con algo de dificultad — Eso quiere decir que Harry va a estar ahí.

—Yo... lo imaginaba — le dije pero era mentira. No se me había ocurrido esa posibilidad aunque fuera muy obvia ahora que la escuchaba en boca de Emily.

—Hannah... Harry siempre trae una acompañante a esta fiesta y no sé si este año va a ser diferente.

De repente un dolor en el pecho se incrustó en mí. Era como si acabara de recibir una bala y las imágenes de él y la chica rubia besándose llegaron a mi mente inundando mis ojos de lágrimas. Lágrimas que quité rápida y furiosamente de mis ojos antes de que se desbordaran.

—No me importa — dije subiéndome el vestido. — Él puede hacer lo que quiera, al fin y al cabo él y yo no somos nada — repetí las mismas palabras que él me había dicho ese día con un nudo en la garganta.

Abrí las cortinas del vestidor y salí. Emily que vestía con botas, chaqueta y un gorro se quedó mirándome con una sonrisa estúpida en su rostro.

—¿Me veo mal? — pregunté.

—N-no — respondió — Te ves espectacular. Sólo mírate. — Ella me jaló de la mano y me plantó frente a un espejo de cuerpo completo que estaba al lado de los vestidores.

El vestido era de color negro, era corto pero tenía magas largas algo transparente que abrazaban mis brazos y no permitían que la piel blanca hiciera contraste con él. La misma tela transparentosa llegaba hasta el cuello pero de ahí se abría un escote que llegaba hasta el inicio de mis pechos sin ser vulgar.

—Me gusta — sonreí.

—Te ves hermosa Hannah. Y permite que lo diga pero Harry se está perdiendo de mucho.

Yo reí y la empujé suavemente a modo de broma.

—Igual no importa. Ya no me importa — repetí como para hacérmelo creer pero no estaba segura de que funcionaba.

—¿Estás segura que estarás bien ese día? — preguntó Emily acariciando con pesar mi brazo.

—S-sí. Sí lo estoy. Harry se puede ir al mismísimo infierno y a mí no me importaría.

Pero una vez más, estaba mintiéndole y me estaba mintiendo a mí misma.

Emily y yo regresamos a nuestras casas en un viaje silencioso. No era porque ella no quisiera hablar, al contrario lo trató muchas veces pero se dio por vencida cuando notó que yo sólo respondía con monosílabos.

Mi cabeza sólo estaba en Harry y en la posible cita a la que traería el martes que en mi cabeza no era nadie más que la rubia a la que tanto odio y rencor le tenía. Por eso también me sentía culpable porque no la conocía y por eso odiaba más a Harry porque me hacía odiar a alguien sólo por culpa de él.

Al llegar a casa cené con mi papá y Oli y luego fui a mi cuarto donde volví a llorar como no lo hacía desde hace un par de días. Odiaba a Harry, lo odiaba y ahora más que nunca tenía ganas de que algo pasara para que yo no pudiera asistir a esa fiesta.

Pero como siempre pasa, lo que uno más desea nunca se cumple. 

Efímero | h.s (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora