Capítulo 22

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Seré tu luz, seré un disfraz., una farola que se encienda al pasar


El viernes en la tarde llegó el paquete con los disfraces. Enseguida le escribí a Harry y le avisé. Él me respondió muy emocionado y yo le envié una fotografía de mi sombrero, mi máscara y mi capa extendidos en la cama.

"Ya tienes la ropa que te vas a poner?" me preguntó "recuerda que tiene que ser todo negro"

"Ya tengo todo listo" escribí y recogí las cosas de mi cama para tirarme en ella.

Al día siguiente todas las comidas las tuve en mi habitación yo sola. Había estado evitando toda la semana a Oliver porque aún estaba molesta con él así que esa era mi manera de alejarme lo más posible de él.

Papá había tratado varias veces de que le contara qué había sido lo que pasó pero nunca tuvo éxito.

La verdad era algo agotador tratar todo el tiempo de guardar mi distancia con mi hermano pero por ahora era lo mejor. O eso creía yo.

A las 8:30 me llegó un mensaje de Harry.

"Llego a tu casa en media hora, está lista".

Yo terminé de cambiarme y arreglé un poco el desorden de la ropa que había dejado en la cama. Al final me había decidido por unos leggings negros, un buzo un poco peludito también negro y mis converses.

Me estaba poniendo la capa del disfraz cuando el timbre sonó. Salí de mi cuarto y vi que papá estaba saliendo de su estudio para ir a abrir la puerta.

—Es Harry — le dije. — Yo abro.

—Está bien. Recuerda no llegar después de la 1.

Yo asentí y bajé las escaleras. Luego me dirigí hacia la puerta y la abrí. Del otro lado estaba un Harry sonriente vestido totalmente de negro hasta sus botines.

—Hola — lo saludé — pasa, está haciendo frío.

El entró y yo cerré la puerta tras él.

—Veo que estás lista — yo sonreí.

—Sí. Te estaba esperando.

—¿Dónde está mi disfraz?

—Deja y subo y lo busco ¿sí? — dije con cara de disculpa — Papá está en su estudio y no quiero que se dé cuenta que subiste. Me mata.

—Tranquila, ve.

Yo sonreí y me fui corriendo para mi cuarto. Cuando llegué agarré la bolsa donde estaba guardado el disfraz de Harry y luego agarré mi máscara y mi sombrero que estaban en mi cama. Antes de salir del cuarto me detuve para mirarme en el espejo. Aplané un poco mi cabello y le sonreí a mi reflejo. Me sentía bien.

Cerré mi cuarto y bajé lo más rápido que pude. Cuando estuve en la sala vi que Harry estaba de pie justo donde lo había dejado.

—¿No te sentaste? — pregunté pero luego me arrepentí por lo tonta que había sido mi pregunta.

El soltó una risita.

—No — respondió con una sonrisa.

—Aquí está tu capa. — se la extendí. El agarró la bolsa y la abrió sacando la capa que estaba dentro. Se la pasó por detrás de su cuello pero una de sus manos estaba ocupada con la bolsa así que decidí acercarme para ayudarlo a amarrar el lazo.

—Gracias — me dijo. Yo alcé mis ojos para poder verle la cara y vi su sonrisa. Bajé mi mirada rápidamente y me enfoqué en el lazo que estaba haciendo porque me había sonrojado. —No tienes por qué esconder tu rostro — me dijo alzando mi barbilla con su dedo haciendo que lo viera a los ojos — Me gusta cuando te sonrojas. — sentí mi rostro a arder y esta vez no podía hacer nada porque él todavía tenía mi barbilla alzada.

—Ya está — dije soltando el lazo y alejándome de él.

—Gracias. ¿Vamos? — yo asentí. Agarré mi máscara y mi sombrero que había dejado en la mesita frente al sofá y acompañé a Harry a la salida. — Vas a tener que llevar mi máscara y mi sombrero también.

—Claro — dije. Él me pasó el resto de su disfraz y se montó en su moto. Se puso su casco y me sonrió a través de la visera.

Yo le devolví la sonrisa aunque la idea de tener que subirme en la moto de nuevo no era de mi agrado.

Me acerqué a ella y Harry me pasó el casco el cual me puse rápidamente. Luego, con un poco más de confianza que la primera vez pasé mi pierna por encima de ésta para poder subirme teniendo cuidado de no sentarme encima de mi capa.

—¿Lista?

—Sí — respondí y pasé mi brazo derecho por el pecho de Harry y me aferré a él mientras que con la mano izquierda sostenía los disfraces.

Harry arrancó la moto y yo apreté su camiseta en mi mano haciéndola puño.

Esta vez mantuve mis ojos abiertos lo que lo convirtió en una experiencia totalmente diferente a la que tuve la primera vez que estuve en su moto.

—¿Cómo lo estás llevando? — me preguntó cuando se detuvo en un semáforo. Su voz llegó apaciguada por el casco por lo que no escuché muy bien pero aún así respondí.

—Estoy bien.

—¿Segura?

—Sí — dije.

—Ya falta poco. — me confirmó y yo agradecí porque la verdad mi ansiedad estaba llegando a su tope.

Pasaron alrededor de unos 20 minutos más hasta que llegamos a una casa de donde salía música y donde había varias personas disfrazadas afuera. Harry aparcó frente a ella y yo me bajé de la moto cuando la apagó.

Le pasé el casco el cual me costó sacarlo con una mano haciéndolo reír y él lo amarró en el manubrio.

Él se sacó su casco también y se bajó de la moto.

—¿Estás lista? — yo asentí. Y le pasé la bolsa con su disfraz — ¿Pero por qué no parece que lo estás? — me preguntó.

—Es solo que no soy fanática de las fiestas — dije — hay muchas personas y me pone muy nerviosa. — Él agarró mi máscara y mi sombrero de mi mano y me los puso dejando mi máscara colgando en mi cuello.

—Te prometo que no te dejaré sola. Estarás siempre conmigo.

Yo sonreí y él se acercó y depositó un beso en mi mejilla. Eso me hizo sonrojarme así me rápidamente me acomodé la máscara para que no lo notara.

—Estoy lista — dije.

—Entonces entremos. 

Efímero | h.s (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora