All I needed was the love you gave
Estaba abrazada a Harry y mi cuerpo se apoyaba en su espalda. Me estaba sintiendo muy mareada y solté mi mano izquierda para levantar la visera para que el aire frío me pegara en la cara a ver si así me mejoraba.
—No te sueltes — oí a Harry decirme así que regresé mi mano a donde estaba.
Pasaron unos cinco minutos cuando no pude más y se lo hice saber a Harry.
—Para.
—¿Qué? — preguntó sin entender.
—Que pares — dije — Vamos, ¡para, para! — dije cada vez más desesperada.
Harry se orilló en un parque y enseguida me bajé muy torpemente, me quité el casco y lo tiré al suelo y corrí hasta un árbol y no pude retener más y expulsé todo lo que tenía en mi estómago por mi boca.
—¡Hannah! — escuchaba a Harry gritarme desde su moto pero yo no podía parar de vomitar.
Harry se bajó de su moto y caminó hacia mí pero yo me levanté y me alejé de él antes de que lograra acercarse. Caminé sin ningún rumbo hasta que llegué a una pequeña colina y me tiré en ella mirando al cielo, cerré mis ojos y me concentré en mi respiración. Sentí como la hierba crujía al lado mío por lo que supe que Harry estaba ahí. Abrí los ojos y lo miré. Se veía hermoso con su cabello despeinado por el casco y con la luz de la luna haciendo brillar sus magníficos ojos verdes.
—Amo tus ojos.
—¿Cómo? — preguntó con una sonrisa levantándose en sus labios.
—Amo tus ojos... son verdes. Mi mamá tenía los ojos verdes.
—Gracias — sonrió — ya sabes que a mí me gustan los tuyos.
—No sé por qué, no son bonitos así como yo.
—Eres bonita Hannah.
—Claro. — Cerré mis ojos de nuevo y me concentré en los sonidos de la noche.
—¿Hannah?
—¿Mmm? — pregunté.
—Lo digo enserio. Eres bonita y me encanta eso de ti. — Yo sonreí de manera burlona y me senté en el pasto. Ahora los dos nos mirábamos de frente.
—Es que no lo entiendo. Sé que no soy tu tipo de chicas, me dijiste que te gustaban las rubias y además Emily me lo confirmó, entonces no sé por qué me dices todo eso si los dos sabemos que no es verdad. No te puedo gustar como tú me gustas a mí.
—¿Qué dijiste? — Yo puse mis manos en mi rostro tratando de ocultarme de algún modo pero él tomó mis manos y las aparto.
Ya qué. Pensé.
—Me gustas Harry, sé que tal vez no te conozco lo suficiente pero me gustas. No me preguntes cómo es posible porque no lo sé. ¡Demonios que me gustaría entender por qué! Pero no puedo, solo pasó. — Él rio — Pero claro, a ti solo te parece gracioso que otra niñita como yo se haya fijado en ti porque de seguro te pasa todo el tiempo, pero no tienes por qué reírte de mí, eso duele. — Me levanté de ahí dispuesta a caminar a casa porque ya estábamos lo suficientemente cerca como para irme por mi cuenta.
—Hannah, espera — sentí como caminaba detrás de mí pero yo no le presté atención y apuré mi paso. — Hannah...
Caminó lo suficientemente rápido como para alcanzarme y tomarme del brazo. Me jaló de él obligándome a darme vuelta y lo siguiente que supe fue que sus labios estaban en los míos. Cerré mis ojos y me dejé llevar porque en este momento sólo existíamos él y yo.
Mis labios se movían de manera torpe pero a él parecía no importarle. Me tomó de la cintura y me acercó más a él, yo pasé mis brazos por encima de él y acaricié su cabello ondulado enredando mechones en mis dedos.
Sentía mariposas en el estómago y mi corazón estaba acelerado, incluso lo podía sentir en mis oídos pero no me importaba porque toda mi atención estaba puesta en él.
Lentamente se separó de mí y pegó su cabeza a la mía, nuestras respiraciones estaban algo agitadas y nuestros ojos estaban cerrados pero ambos teníamos una sonrisa en el rostro.
—Es mejor que te lleve a casa — dijo luego de un momento y separándose de mí. Yo asentí y el me agarró de la mano y caminamos hacia su moto.
El camino a casa fue mucho más tranquilo, esta vez estaba mareada pero ya no por el alcohol sino por el beso que acabábamos de tener.
No sabía que había significado pero lo único que podía entender es que en este momento era la persona más feliz sobre la tierra.
¿Qué estaría pensando Harry? ¿También habrá sentido lo mismo que yo o para él fue solo otro beso?
Ese pensamiento nubló mi felicidad por un segundo pero rápidamente lo alejé de mi cabeza.
Cuando llegamos a la casa me bajé de la moto y le tendí el casco a Harry, él lo recibió y se quitó el suyo.
—Cuídate Hannah.
—Está bien — sonreí — y... gracias por haberme salvado en la fiesta.
—Sólo prométeme que no vas a volver a beber con un desconocido.
—Te lo prometo.
Él me sonrió y me tendió su mano. Yo la agarré y el me jaló hacia él y me dio un corto y rápido beso en la mejilla.
—Adiós Hannah.
—Adiós Harry.
Me di vuelta tratando de ocultar la gran sonrisa que tenía en mi rostro y corrí hasta la puerta. Entré y papá estaba dormido en el sofá con el televisor prendido. Caminé lo más suave que pude para no despertarlo y que no se diera cuenta de mi estado y una vez estuve en las escaleras subí lo más rápido que pude y corrí a mi habitación.
Cerré la puerta y me tiré en mi cama. Me reí como una loca porque me sentía feliz. Era feliz como nunca lo había sido.
Me toqué mis labios y sonreí.
—Mamá si estuvieras aquí...
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Efímero | h.s (1)
RomanceTodos le advierten que no debería enamorarse de él pero ella no controla a su corazón. ¿Será que al final todos tienen razón? Hannah Gardner es una chica de 17 años que luego de la muerte de su madre se muda a una nueva ciudad con su papá y su herma...
