Capítulo 15

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You made a rebel of a careless man's careful daughter


El regreso a casa no fue muy diferente a la ida. Me aferré a Harry lo más que pude mientras él manejaba aunque esta vez sí me permití abrir mis ojos de vez en cuando.

Cuando llegamos me bajé de la moto con movimientos muy torpes y le entregué el casco. Él alzó su visera lo que me permitió ver sus ojos.

—Fue muy divertido, me encantó el helado. — dije.

—Sí. Te recomiendo volver y probar otros sabores, el helado de maracuyá es una delicia. — Yo solté una tímida risita.

—Vale — le dije — Oye... gracias otra vez por el libro. No tenías por qué hacerlo.

—No te preocupes. Está mejor en tus estanterías que en la mía. — Respondió — Fue un placer salir contigo Hannah.

—Igualmente, Harry.

—¿Hablamos después?

—Mmhm — asentí.

—Entonces adiós, es mejor que entres porque tu papá te está esperando. — Yo volteé y efectivamente papá estaba mirando por la ventana.

—Nos vemos. — sonreí.

—Adiós, Hannah. — él bajó su visera y arrancó la moto. Yo lo vi alejarse de mí.

Caminé hacia la puerta y la abrí, papá había regresado a la cocina y Oliver estaba en la mesa sentado cenando.

—Estás en problemas — me dijo cuando me vio. Yo solo rodé mis ojos y me dirigí a las escaleras para ir a mi cuarto.

—¿A dónde piensas que vas? — oí la voz de papá que salía de la cocina y se dirigía al comedor con su plato de comida.

—Voy a mi cuarto, no voy a cenar, no tengo hambre. — Empecé a subir pero su voz me detuvo otra vez.

—Me vas a escuchar señorita. ¿Cómo es posible que salgas con un completo desconocido y en una moto? ¿A caso te querías accidentar? ¿Sabes lo peligrosas que son?

—Él no es ningún desconocido, es mi amigo.

—¿Y por qué Oliver no sabe quién es?

—Oliver y yo podemos tener amigos diferentes ¿sabías?

—Bueno, pero al menos se pudo haber acercado y se pudo haber presentado.

—No te molestó cuando me fui ¿por qué te molesta ahora? — dije totalmente irritada.

—Me preocupo por ti, Hannah. Soy tu padre y tengo derecho.

—Como quieras. — subí corriendo las escaleras mientras papá llamaba mi nombre desde el comedor.

Cerré la puerta con fuerza, dejé mi morral en la silla del escritorio y me tiré en la cama.

Mi mente no dejaba de divagar en los eventos de ese día y sin querer una sonrisa se dibujó en mi cara. Había sido un buen día.

~

No sé en qué momento me quedé dormida, solo sé que cuando desperté ya entraba luz por mi venta.

Ese día salí de mi habitación solo para comer pero no sin antes verificar que mi papá y Oliver no se encontraran por ningún lado. No quería verlos porque no tenía ganas de discutir con nadie, así que me pasé todo el día encerrada en mi cuarto leyendo el libro que había comprado con Harry, hasta que se hizo la hora de dormir.

~

Alguien tocó la puerta. Dejé mi celular a un lado y me levanté para abrirla. Era Oliver. Caminé de regreso a mi cama y me recosté en ella, Oliver entró y cerró la puerta detrás de él.

—¿Ya se te pasó la rabia? — yo rodé mis ojos y agarré mi celular ignorando completamente su pregunta.

—¿Qué quieres?

—Hablar, nada más.

—¿De qué? —Él se acercó un poco más y se sentó en el borde de mi cama.

—Ya sabes de que. — respondió. Yo lo miré por un segundo y volví mi atención al celular — Vamos Hannah... ¿quién era el tipo de ayer?

—¿Para qué quieres saber?

—Porque te metiste en problemas ayer y porque le respondiste feo a papá por su culpa.

—Él no tiene la culpa de nada.

—Tal vez, pero igual sacaste las garras por él. ¿Quién es? — Yo suspiré y rodé mis ojos. — Hannah...

—Es Harry, el hermano de Emma ¿está bien? — respondí con dureza.

—¿La mejor amiga de Emily? — yo asentí y abrí mis ojos como si la respuesta fuera obvia.

—¿Desde cuando hablas con él? ¿Por qué no lo conozco y tú sí?

—Lo conocí el día de la fiesta — respondí — hemos hablado un par de veces.

—¿O sea que no me debo preocupar de que haya algo entre ustedes dos, no?

—No, Oliver.

—¿Me lo prometes? — yo asentí. — En ese caso me voy, voy a cenar con Emily ¿Quieres que te traiga algo?

—No pero gracias.

—Como quieras — él se acercó a mí depositó un beso en mi frente. Luego salió de mi habitación.

Sentía una presión en el pecho que sólo sentía cuando le mentía a Oliver y no sabía por qué lo tenía, es decir, no le mentí. No pasaba nada entre Harry y yo así que no tenía ningún sentido que me sintiera tan culpable.

Por otro lado me sentía un poco molesta porque todos estaban de un modo u otro molestos porque hablara con Harry. Primero fue Emily y sus advertencias y ahora mi papá y Oliver. No entendía por qué tenían esas actitudes así que pensé que lo mejor era ignorarlos.

Salí de mi habitación para buscar unas galletas de soda y un poco de jugo. Ese iba a hacer mi cena de hoy porque no tenía hambre para nada, cuando regresé a mi habitación, vi en la pantalla de mi celular que estaba en la cama una llamada entrante. Sin pensarlo lo agarré y contesté.

Efímero | h.s (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora