Capítulo 46

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Daddy doesn't think that you'll be good enough for me


El sábado en la mañana me desperté sobresaltada porque no fue mi alarma la que me despertó sino papá.

—Ya son las 7 — me dijo — salimos a las 8.

—Harry viene por mí — dije pasando mis manos por mis ojos para despertarme bien.

—Oh... Harry... —dijo con algo de duda. Aún no le había dicho que éramos novios y no sabía si le debía decir o no.

—Sí, él se inscribió conmigo.

—Ya veo... bueno, en ese caso levántate para que no se te haga tarde. — Se inclinó hacia mí y me dejó un beso en la frente antes de salir de la habitación.

Me levanté y me alisté para estar lista para cuando llegara Harry. Cuando terminé de arreglarme bajé a desayunar. Oliver y papá ya estaban terminando de comer cuando me senté a la mesa.

—¿Quién lava los platos hoy? — preguntó Oliver. — Yo ya me tengo que ir, Emily me está esperando.

—¿Te vas con Emily? — pregunté.

—Sí, es para que ni papá ni los papás de Emily tengan que hacer dos paradas.

—Sí, ahora mis dos hijos me abandonan — dijo papá mientras agarraba su plato y se levantaba de la mesa a dejar los platos en el fregadero.

—Papá... — dije.

—No, está bien. Algún día tenía que pasar. Más bien ve saliendo Oliver, no te preocupes que yo lavo los platos.

—Vale, papá gracias.

—No te olvides que a las 6 es el encuentro en el salón de la calle Levin para el cierre de la jornada.

—Está bien, papá ahí estaremos Emily y yo. Adiós.

Oliver salió y cerró la puerta detrás de él dejando un silencio incómodo entre papá y yo.

—¿Entonces cuándo es que viene este Harry por ti? — preguntó papá desde la cocina. Yo tragué lo que estaba masticando con dificultad y tomé un trago de jugo.

—En 15 minutos...

—Umm... — dijo y otra vez hubo silencio. — ¿Por qué lo invitaste?

—Porque pensé que sería una buena actividad para los dos, además no quería estar sola.

—Pero pudiste ir al comedor conmigo.

—Papá...

—¿Qué son ustedes?

—Papá, yo...

—No me digas que están saliendo. Hannah, él es muy mayor para ti. ¿Cuántos años tiene?

—Tiene 22, pero yo voy a cumplir 18 en unos días papá — dije antes de que pudiera interrumpirme — No es nada malo. Tú también le llevabas 5 años a mamá.

—Es diferente. A tu madre la conocí cuando ella tenía 23. Ya era una adulta que sabía lo que hacía, tú no.

—Sé lo que hago.

—Entonces eso quiere decir que están saliendo. — Yo no contesté — Hannah...

—Sí papá — dije por fin — Es mi novio.

Papá dejó los platos a un lado y caminó a un lugar donde lo pudiera ver bien.

—Solo quiero que tengas cuidado ¿está bien? No te voy a pedir que me lo presentes, hazlo cuando lo creas pertinente pero sí lo quiero conocer en algún momento. Personas tan mayores como él no tienen buenas intenciones Hannah, y no creo que él sea bueno para ti.

—No lo conoces papá. No tiene malas intenciones como tú dices. Su único defecto es haber nacido unos años antes que yo, eso es todo.

—No me hagas reír, Hannah — Se dio vuelta y regresó a lavar los platos — Todos tienen defectos. Sólo porque te gusta no quiere decir que él no los tenga. Sólo espera a conocerlo mejor y los verás.

—¿Acaso no te interesa que él me hace feliz? — pregunté a la defensiva — Tú mismo le dijiste a Oliver que desde que pasaba tiempo con Harry yo estaba más feliz que nunca.

—Sé lo que dije. Y lo noté Hannah, pero que te haga feliz no significa que sea bueno para ti. Te puede gustar una rosa, pero eso no significa que sus espinas no te pueden herir.

—Él no me hará daño.

—¿Cómo lo sabes?

—Porque lo conozco.

—Hannah, llegamos aquí hace poco más de un mes. No es tiempo suficiente para conocer bien a una persona.

—Lo conozco mejor que tú y sé que no me hará daño, papá. Confía en mí esta vez, por favor.

—Siempre he confiado en ti Hannah. Es él en quien no confío. — terminó de lavar el ultimo plato y apoyó sus manos en el mesón mientras tomaba una respiración profunda. — Sólo prométeme que te cuidaras y que si llega a pasar algo malo entre ustedes me lo dejes saber. Recuerda que no puede hacer nada que tu no quieras hacer...

—Ya lo sé papá — lo detuve antes de que pudiera seguir con su charla.

—Prométemelo Hannah.

—Lo prometo papá, pero ya verás que no va a pasar nada malo.

Terminé de comer y le dejé mi plato para que él lo lavara. Luego subí a mi habitación a cepillarme los dientes y bajé justo cuando sonó el timbre.

—Yo abro, es Harry. — le dije a papá antes de que pudiera acercarse a la puerta.

Corrí hacia la puerta y cuando la abrí Harry ya se estaba subiendo de vuelta a su moto. Cerré la puerta detrás de mí y caminé hacia él.

—Hola — saludé.

—Hola — sonrió, pero su sonrisa se borró cuando sus ojos se encontraron con los míos — ¿Estás bien? ¿Pasó algo?

Yo asentí

—Solo tuve una discusión con papá. — respondí.

—¿Puedo saber? — yo no contesté — Umm... ya veo que no. Sólo espero que no sea yo la causa de esa discusión. — Una vez más me quedé callada. — ¿Lista?

—Sí ¿y tú estás listo? Recuerda que hoy me toca hacer las preguntas a mí.

—Nunca he estado más listo que ahora.


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Maratón 1/4

Efímero | h.s (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora