Capítulo 4

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Hello, is it me you're looking for?


Durante todo el camino no pude dejar de pensar en el chico de ojos verdes. Me había puesto muy nerviosa y la verdad es que estaba dudando si debí o no darle mi número. Una parte de mí se negaba rotundamente a esa posibilidad pero había, muy en el fondo, una voz que decía que chicos como él no se interesaban en chicas como yo muy a menudo así que hubiera sido mejor si se lo hubiera dado.

El auto se detuvo afuera de la casa de Emily así que despejé todos mis pensamientos y me bajé.

—Me la pasé muy bien, gracias por invitarnos — le dijo Oliver a Emily.

—Yo también y fue todo gracias a ti — ella sonrió. — qué tal si lo repetimos algún día, pero solos tú y yo. Claro si a Hannah le parece bien que la abandonemos por una vez — me mordí el interior de las mejillas. A veces llegaba a ser embarazoso todo su coqueteo tan descarado.

—Por mí está bien —dije.

—¿Te parece si mañana salimos a tomar un helado? — preguntó Oliver. Sus mejillas estaban encendidas y sonreí. Era lindo verlo nervioso.

—Me encantaría. —respondió Emily

—Entonces nos vemos mañana — dijo Oliver. Él se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla. — Adiós Emily.

Nos despedimos de ella y caminamos de regreso a casa. En la cara de Oliver se notaba que iba a soñar con ella esta noche. La última vez que lo había visto así fue hace un año, cuando fue novio de Carol antes de que ella lo engañara. Espero de todo corazón que esta vez no pase lo mismo.

Cuando entramos a la casa papá estaba durmiendo en el sofá con el televisor todavía encendido.

—¿Será que lo despertamos? — pregunté.

—No, déjalo ahí. ¿Quieres comer algo antes de dormir?

—No, mejor me voy a mi habitación ya. —me acerqué y le di un abrazo.— Te amo.

—Y yo a ti.

Subí corriendo las escaleras directo a mi habitación. Estaba muy cansada y necesitaba con urgencia dormir. Me descambié y me puse mi pijama y en menos de 5 minutos ya estaba en mi cama lista para dormir.

Desperté alrededor de las nueve de la mañana. Mi cuerpo quería seguir durmiendo pero no podía. Le había prometido a Oliver que le ayudaría a terminar de arreglar su habitación y prefería hacerlo desde temprano.

Agarré mi celular para ver la hora y había un mensaje de un número desconocido. Era muy extraño pero lo primero que se me vino a la cabeza es que debía ser Mía o Chloe. Lo abrí.

"Hola" decía. Yo respondí con un simple "hola" también.

Me levanté de la cama y me dirigí al baño a darme una ducha, cuando salí me puse unos shorts y mi camiseta favorita. Una notificación llegó a mi celular. Lo tomé y era otro mensaje.

"Eres tú Hannah?"

"Sí. Quién eres tú?" contesté.

Salí de mi habitación rumbo a la cocina. Mi estómago estaba rugiendo así que era hora de darle de comer. Mi papá y mi hermano ya estaban en la mesa comiendo huevos revueltos.

—Ahí está el amor de mi vida — dijo papá — ¿te sirvo? — me acerqué a él y le di un beso en la mejilla.

—Sí, muero de hambre — me senté al lado de Oliver — ¿estás nervioso?

—¿Por qué lo estaría? — preguntó mientras papá ponía mi desayuno frente a mí. Olía muy bien.

—Por tu cita de hoy.

—¿Tienes una cita? —preguntó papá

—Gracias Hannah. Sí, sí tengo una cita y no, no estoy nervioso.

Otra notificación llegó a mi celular. La miré esperando ver el nombre de Chloe o Mia, incluso hasta el nombre de Emily, todo, menos lo que vi.

"Hola, soy Harry"

Me atraganté con los huevos y empecé a toser..

—Mi vida ¿estás bien? —preguntó papá.

—S-sí, sí. No pasa nada. — puse el celular a un lado y me dispuse a comer lo más rápido que pude.

No lo podía creer. Si no me equivocaba la única persona que se llamaba Harry y que yo conociera era el chico de los ojos verdes, pero si era así ¿cómo consiguió mi número? Yo no se lo había dado ¿o será que mi memoria me estaba jugando una mala pasada y al final sí se lo di?

Tomé mi jugo de naranja y dejé el plato en el fregadero.

—Voy a estar en mi cuarto —avisé.

—¿No me vas a ayudar a organizar mi habitación? —Preguntó Oliver.

—Sí, pero más tarde si te parece bien.

—Bueno gracias — me dijo y yo salí disparada a mi cuarto. Cuando llegué cerré la puerta y me tumbé en mi cama. Miré el celular una vez más y leí el mensaje otra vez para comprobar que no me lo había imaginado y ahí estaba.

¿Qué debía hacer? ¿Tenía que responderle? Nunca había estado tan nerviosa antes. Sus ojos vinieron a mi cabeza y recordé lo hermosos que eran. ¿Qué pasaría si le respondía? La única forma de saberlo era hacerlo.

Mis manos sudadas desbloquearon el celular y empezaron a escribir.

"Cómo conseguiste mi número?" lo envié. No pasaron ni dos minutos y ya tenía una respuesta.

"Emily. Pero no la culpes, puedo llegar a ser muy convincente," ¿Tenía que enojarme con Emily? ¿O sería una exageración?

"Te puedo ayudar en algo?" respondí.

"Sólo me interesaba saber quién era la chica en jeans rotos que estaba ayer en mi casa tratando de irrumpir en mi habitación" ¿Cómo se atrevía? ¡Él sabía que había sido una equivocación!

"No quería entrar a tu habitación, fue una equivocación".

"Lo sé. Pero eso no importa ya. Quiero saber quién eres"

Alguien toco la puerta y me asusté. Estaba muy concentrada en mi celular. Pensando que era Oliver fui dispuesta a decirle toda molesta que qué quería pero al abrir la puerta me encontré con Emily. 

Efímero | h.s (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora