XLVII

10.8K 577 9
                                        

Leandro se miraba hermoso recibiendo las felicitaciones y su correa de campeón.

Su contrincante lo felicitó, aunque su rostro estaba no estaba muy bien.

-¿Qué tal me veo? - Leandro se hizo espacio entre la gente para estar frente a mi

-Muy bien- sonreí mirando la correa del título

-Carlos ya sabes que hacer- su entrenador sonrió orgulloso

-Vamos- Leandro señaló la salida hacia el camerino

Sin dudarlo tomé una de sus manos

No quería perderme entre la gente

Leandro se iba moviendo entre los fanáticos que querían felicitarlo.

Cuando llegamos al camerino el se giro hacia mi.

Nos quedamos unos segundo mirándonos hasta que fui yo quien lo abrazo.

-Felicidades- susurre sin soltarlo

-Sabes que estoy sudado y quizás con sangre en algunas parte- asentí, pero no me importaba

-Gracias por salir vivo de ahí-

No negaré que en un punto tuve miedo de que algo malo le pasara.

-Gracias por venir conmigo, ahora me daré una ducha rápida- asentí para soltarlo

Me senté en una de las sillas que había en el lugar.

Saqué mi celular para entretenerme un poco.

-Leah- lo escuche llamarme

-Si- me acerque a la puerta

-Puedes traerme mi toalla que la deje dentro de mi bulto-

-Si- busque su bulto

Saque su toalla y su ropa.

-Te dejaste todo- susurre

Toqué la puerta para entrar al baño.

-no estoy mirando- camine de espalda

-No camines así mi reina- vi como su mano pasaba por mi lado para tomar la toalla que tenía en mi mano

-Oh- me asuste un poco

Esperé un minuto hasta que el hizo girarme.

Verlo con su cabello mojado, su pecho con gotas de agua y su sonrisa hermoso hacía que todo lo que había sentido por él volviera a resurgir.

-Tu ropa- se la pase para salir rápidamente de ahí

Sentía mi corazón latir rápidamente.

-No puede estar pasando- coloque mi mano en mi pecho

Sentía mi corazón latir.

-No deberías ayudarme- lo mire salir del baño vestido con la toalla en su mano

El se sentó y tomó la toalla.

Comencé a secarle el cabello mientras estaba frente a él.

Cuando levanto su mirada no podía dejarle saber lo nerviosa que estaba logrando ponerme.

-Sabes al fin puedo verte mas tranquila- lo mire directo a sus ojos.

-Pensé que pasaría mucho mas tiempo para poderte ver así de cerca- levanto su mano un poco y acaricio mi mejilla

Luego de tanto era una de las caricias a la cual no me negaba.

-Agradezco mucho haber cometido aquel maldito error de casarme contigo por un error en el documento, pero le agradezco a ese idiota porque me dejo conocer a un gran hombre- fui sincera

Maldito error, Hermoso errorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora