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-Es hermoso- mire toda la vista

-Nada es más hermoso que tu- reí negando

-Deja de decir tantos piropos en un solo día-

-Es imposible no decírselo a la mujer que me gusta- sentí mis mejillas arder

- ¿Qué sientes por mi? - tomo mi barbilla para que lo mirara

-Pues... - dudé un segundo

-Te quiero mucho no lo negaré, pero el miedo sigue, no quiero seguir cometiendo errores- fui sincera

-Por Dios- se puso de pie mientras caminaba de un lado a otro con una sonrisa clavada en sus labios

-Creo que nunca deje de quererte aun cuando nos divorciamos- susurré nerviosa

-Por Dios Leah que me matas- lo mire y su sonrisa era imborrable

-Sabes cuantas veces soñé con que me decías esto y hoy se cumple, es que no lo creo-

-Solo llevemos las cosas con calma si- el se acerco rápidamente a mi

-Haremos todo como tu quieras- me abrazo y eso era todo lo que necesitaba

-Primero continuaremos como estamos, luego iremos formalizando cuando los dos estemos seguros de lo que queremos- asintió mirándome

-Por Dios, hoy soy demasiado feliz- pasó su brazo por mi hombro y como instinto recosté mi cabeza de su hombro

-Volveré a ser la Lea de la que te enamoraste- susurre mas para mi

-Se acabaron las predicciones a futuro mi vida, eres la Leah de la que me enamoré, nunca cambiaste- sentí mis ojos arder

-Solo ocurrieron unas cosas entre nosotros que nos hicieron mas fuerte y que harán que nuestra relación sea mucho más fuerte de lo que pensamos- asentí secando una lágrima traviesa

Después de eso no hablamos más, en realidad no era necesario decir algo.

Estar a su lado con la vista de la ciudad era precioso.

No se cuanto tiempo pasamos ahí callados.

-Ya es tiempo de dejarte en tu empresa- asentí

-Vamos- me puse de pie mientras le ofrecía mi mano

Él la tomó y comenzamos a caminar juntos.

-Es hermoso saber que sientes algo por mi- sonreí

-Gracias por quererme- lo mire sonriendo

-Gracias a ti preciosa por darte otra oportunidad a mi lado- volvió a tomarme entre sus brazos mientras íbamos por el camino lleno de piedras

-¿Nos casaremos otra vez? - golpee su pecho

-Si no tienes en mente en casarnos de nuevo no quiero nada entonces- mire a otro lado

-Claro que me quiero casar contigo tonta, si es por mi hoy te llevo ante el juez- reí negando

-Tenemos que pasar por todos los procesos, ser amigos, luego novios por un tiempo para después estar comprometidos y al final casarnos- enumera con mi mano

-Cada una de esas cosas lo lograremos siempre y cuando estés dispuesta a estar a mi lado siempre- asentí feliz

Una vida a su lado no sería nada mal.

Cuando llegamos a su auto me bajo para que subiera al auto.

Todo el camino a mi empresa fue en silencio mientras manteníamos nuestras manos juntas.

Maldito error, Hermoso errorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora