Leah Fleming
- ¿De que te ríes? – su voz era tan hermosa
-Nada- acaricie su mejilla
-Este traje como que esta muy corto- acaricio mi muslo
No negare que deseaba besarlo como en su oficina.
-Me lo regalo Julián- sonreí al ver su rostro completamente serio
-Solo es mi socio y mi mejor amigo, aunque se cree mi hermano mayor- aclaré para luego caer en cuenta que no era necesario aclarar nada
-Eh... Bueno me iré a dormir- esta vez dejo que me pusiera de pie
Literalmente corrí a mi habitación.
-Leah cálmate- susurre mientras tocaba mi pecho
Podía sentir como mi corazón estaba latiendo con fuerza.
Por si las mosca le pase seguro a mi puerta.
Necesitaba un tiempo a solas lejos de Leandro o terminaríamos comiéndonos las bocas en segundos.
- ¿Qué me pasa? – susurre mientras me duchaba
-No eres así Leah- moje mi rostro para quitarme todo el maquillaje que tenía
No podía creer que estaba cediendo de cierta forma con Leandro cuando todo esto es falso.
-Pronto serás una mujer divorciada para la sociedad- no sabía porque, pero el simple hecho de pensar que me divorciaría dolía un poco
-No eres mujer de compromiso Leah- me señale en el espejo mientras secaba mi cuerpo
Me coloque mis bragas nada más y una camisa grande para dormir.
Luego fui hasta la puerta y quité el seguro.
Tome mi celular y me entre en mi cama.
-Princesa tengo un mensaje para usted- escuche a mi sistema
-Dime- sonreí, pero a la misma vez tenia duda ya que no sabía que tenía esa función
-El huésped de la habitación tres le manda esto "Que descanses mi esposa falsa y por favor escríbeme un mensaje a mi numero" – era su voz y no la de mi sistema
Busque rápidamente en mi celular su número, pero no lo tenía.
Dude si ir a su habitación o no.
-No tengo tu número idiota- susurré para salir de mi habitación
Caminé con cuidado hasta que estuve frente a su puerta.
Toque con cuidado para no llamar la atención de Esmeralda.
Cuando la puerta se abrió él simplemente me halo al interior de la misma.
-Te estaba esperando- me pego a la puerta cuando esta se cerro
-Venía... venía a pedirte tú número porque no lo tengo- estaba demasiado cerca
Él tomó mi celular y apunto su número, pero lo más seguro se encontró con el número de su socio bajo su nombre.
-Definitivamente matare a Miguel- lo escuche susurrar
Él mantuvo siempre nuestra cercanía.
-No te quiero cerca de él, no es una persona de confianza- coloco su mano en mis cadera
-No lo estaré- susurré, ya que no era necesario hablar fuerte, porqué estaba muy cerca de mi
Tome mi celular en mis manos, pero él no se despegaba de mi.
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Maldito error, Hermoso error
RomanceElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
