XXXVI

10.2K 604 15
                                        

Leandro Salvatore

-Debes detenerte un poco- escuché a Carlos, pero no le hice caso

-Tenemos una pelea mañana- susurré mientras continuaba pegándole al saco

- ¿Cuánto llevas sin hablar con ella? – me detuve de golpe

-No es de tu incumbencia- volví a masacrar el saco

-Por los golpes que estas dando al parecer es mucho tiempo- Carlos era muy inteligente descubriendo las cosas que me pasan

-Has cambiado mucho desde que la conociste- no quería hacerle caso, pero sabía que estaba en lo correcto

- ¿Puedo entrenar tranquilo? – lo mire cansado

-Ya lo siento- levantó sus manos para irse más lejos de mi

La había perdido era lo único de lo que estaba seguro

No se cuanto tiempo pase golpeando el saco continuamente.

-Deberías parar- gire al escuchar la voz de mi mejor amigo

-Vamos toma los guantes- le señale

Juntos comenzamos a practicar.

-Has cambiado mucho- bufé

-Todos me dicen lo mismo- golpee sus manos con fuerza

-Es la realidad Leandro, tu no eras así, a ti te gustaba mucho pasar por desapercibido, pero por ella dejaste que todo el mundo te conociera- golpee continuamente sus manos

-Pensé que era con la que pasaría toda la vida- confesé mientras mi puño se iba contra su mano

-Tu fuiste quien le entregó los papeles de divorcio- me detuve

-No pensé que lo firmaría- le di la espalda

Solo pensar en ese maldito documento me hacía odiarme a mi mismo.

- ¿Vas en busca del cinturón? – negué riendo

-Voy en busca de ella, lucharé por volver a estar juntos- salí al baño para cambiarme

No dejaré que nadie la enamore más que yo.

Me tardé una media hora bañándome y colocándome mi ropa.

- ¿Cómo piensas hacerlo? – eso no lo había pensado

-No se- fui sincero mientras íbamos a mi auto

-Bueno me imagino que comenzaras mañana así que cualquier cosa me dejas saber- sonrió para irse a su auto.

No sabía realmente lo que podía hacer por ella, pero debo dejar que mi corazón sea quien tome las decisiones.

Camino a mi casa fue un poco aburrido.

-Mi niño- me recibió mi nana con un abrazo

-No la quiero perder- solté de golpe mientras ella me miraba

-Espero que no se te haga tan tarde para recuperarla- acaricio mi mejilla y eso realmente era lo más que me asustaba

-Creo que la lastime mucho- camine hasta el sofá en donde me senté

-Debes evaluar cómo harás para que ella vuelva a confiar en ti- mire el techo de mi hogar

Me hacía mucha falta tenerla a mi lado.

~

-Buenos días bienvenido- me saludo la chica del local

-Buenas quiero un ramo de tulipanes blancos y rosa- informe rápidamente

Maldito error, Hermoso errorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora