Leah Fleming
Estaba esperando a Leandro en el lobby de mi oficina.
-Nos vemos jefa- algunos empleados se despedía de mi
-Esperando a tu príncipe- apareció Julián tomado de la mano de Allison
-Me gusta verlos felices- sonreí
-Ahí llego tu príncipe- Allison señalo el auto de Leandro
-Gracias por acompañarme – me despedí de ellos
-Amor disculpa lo tarde estaba en un tapón- negué riendo
-Tranquilo- me acerque un poco a él y lo bese
-¿A dónde vamos? – lo mire curiosa
-Te dije que pasaremos la noche en un hotel y posiblemente será la mejor noche de tu vida- lo miré coqueta
-Esa propuesta me gusta- entrelace una de nuestras manos
El subió mi mano hasta sus labios para depositar un beso
En todo el camino no hablábamos simplemente disfrutábamos del momento.
Al llegar al hotel entramos abrazados.
-Ya hiciste el pápalo- lo mire sorprendida
-Tienes a una pareja muy organizada- reí
-Ya veo- lo seguí por los pasillos
-Ese olor- me detuve un momento
Era parecido al perfume que siempre había utilizado mi madre.
-¿Qué ocurre? – me miró
-Nada solo un perfume que me recordó a mi madre- sonreí para volver a su lado
-Imagino que la extrañas- asentí
Cuando llegamos a nuestra habitación todo estaba muy bien organizado.
-Dios estoy cansada- me recosté de la cama
-¿Cómo te fue en el trabajo? – sentí sus manos en mis pies para más tarde sentir la libertad del peso de mis tacones
-Bien, aunque algunas reuniones un poco aburridas y otras divertidas- mire el techo
-Te extrañe mucho- se recostó sobre mi para darme un beso corto
-Yo mas a ti- pase mis manos por su cabello
-¿Cuándo podemos irnos a nuestra nueva casa? – él sonrió
-Pronto mi reina, solo que debemos hacer algo primero para poder ir a la casa- lo mire confundida
-¿No firmaste los papeles todavía? – lo mire incrédula
-Digamos que tenemos un pequeño problema con eso, pero mañana lo resolvemos- negué riendo
-Bueno me daré una ducha- asintió para salirse sobre mi
-Yo pediré la cena y si se tarda mucho nos damos una ducha juntos- mordí mi labio inferior por lo que eso podía significar.
Entre al baño con la esperanza de que él llegara.
Me desnude y entre a la ducha.
-Creo que no vendrá- susurre mientras buscaba el jabón
-Aquí estoy pequeña- sonreí al sentirlo detrás de mí
-Pensé que no vendrías- gemí cuando sentí como besaba mi cuello
-Tenemos una media hora nada más- asentí para girarme y besarlo
El hacía que lo deseara cada segundo más.
ESTÁS LEYENDO
Maldito error, Hermoso error
RomanceElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
