Frente a mí había un centro amplio lleno de personas.
Muchas cámaras se centraron en mi.
¿En qué momento? - pensé mientras no me movía
Mi suegro busco a su esposa para desfilar.
No se de donde salieron las damas con sus parejas.
Los primeros en desfilar fueron Allison y Julián.
Ambos estaban hermosos.
No sé en qué momento ella se había comprado el vestido celeste.
Esmeralda desfiló junto a Ethan, que no sabia que hacia ahí realmente.
Por último, vi a Elías y Robert desfilar uno al lado del otro.
Mi padre llegó a mi lado también.
La música cambió sonando entonces la marcha nupcial.
Mis pies no me respondían.
-Vamos hija- la voz de mi padre me trajo a la realidad.
Comencé a caminar lentamente logrando ver la espalda de Leandro.
El no me había mirado en todo este tiempo.
A medida que me acercaba más mi corazón latía con fuerza.
-Hijo- mi padre llamó la atención de Leandro
Al girarse sus ojos estaban llenos de lágrimas.
Sonreí mientras negaba
-Aquí te entregamos a la luz de nuestros ojos. Ahora que serán una familia quieranse y cuídense como si fuera el último día- ambos asentimos.
Entrelace mi mano con la de él.
-¿Cómo? – susurre mirándolo
-No tenemos tiempo que perder- se acercó al padre que nos casaría
-Amados hermanos- comenzó a decir cuando la música se acabó
-Estamos aquí reunidos para unir en santo matrimonio a Leah y Leandro- frente a mi paso en cámara lenta todo lo que habíamos vivido.
Nuestro matrimonio falso, su supuesta muerte, nuestro divorcio, mi relación que me dejó marcada, nuestra relación real y nuestra actualidad.
-Esta pareja que ven aquí han pasado por altas y bajas, pero así es la vida ¿no?- se escuchó un murmullo de la gente
-Damos las gracias a los medios que están aquí presente y cada una de las personas que hoy son testigo de este matrimonio- nos miró
-Pero primero creo que el novio debe hacer algo- mire a Leandro
Él tomó un micrófono y me miró.
-Amor se que somos solo novios y que por esa mente están pasando muchas preguntas, pero solo quiero saber... ¿quieres ser mi esposa de verdad? No quiero seguir alargando las cosas y quiero que seas mi esposa, quiero que seas la señora de Salvatore y yo ser el señor de Fleming- reí
-Claro que si me quiero casar contigo- reí y él me colocó el anillo de compromiso
-Ahora sí padre estamos bajo toda la ley para casarnos- la gente se rió
-Bueno como seguía...- mi concentración se fue directo a mi novio ahora prometido y en minutos mi esposo.
¿Cómo planeó todo? – pensé
Todo el lugar estaba decorado como siempre imaginé que sería mi boda.
-Leah Fleming- mire al padre atenta
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Maldito error, Hermoso error
Roman d'amourElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
