Leah Fleming
Ya Esmeralda y Leandro se habían establecido en mi casa.
Yo me encontraba en la habitación en donde tenía los planos, pero nada salía como quería.
Como siempre ya me encontraba sin mis tacones.
Tome mi ordenador y baje a la mesa del comedor.
Esmeralda estaba cocinando lo cual no me molestaba.
Rápidamente encendí la mesa que en comparación con la que tenía en mi oficina.
En está mesa tenía la versión del robot que había realizado anteriormente, una de sus funciones es poder ver el prodcuto antes de que se fabrique de manera fisico, esto me permite ver las funciones dle robot en diferente tipos de casas.
En un inicio trabajaba muy bien.
Si bajaba un escalón no lograba subirlo, lo cual lo encontraba normal.
El robot no podría soportar caídas de muchos escalones, tenía un maximo de tres escalones en donde podía soportar los golpes seguidos.
-No te creo- su voz hizo que saltara
-Debes avisarme cuando estés cerca- susurre mientras continuaba trabajando
-Nunca había visto esta alta tecnología- intento tocar, pero tome su mano
-Si tocas dañaras mi plano- lo mire asustada
-Lo siento- coloco sus manos en sus bolsillos
-Lo siento es un trabajo de años- me sonroje un poco
-Créeme que te entiendo nena- acaricio mi cabello para irse a la cocina
Volví a centrarme en el plano.
Teníamos fallas mínimas que realmente no quería ver.
-Leah debes comer- sentí su mano en mi cintura
-No quiero, gracias- ni lo mire
-Ven come algo- sentí una cuchara en mis labios y automáticamente abrí mi boca
-Dios- me sorprendí por el sabor
-Esmeralda es la dura en la cocina- me sonrió mientras me volvía a dar comida
Sonreí mientras continuaba trabajando.
Debo de admitir que su presencia aquí me ayudaba un poco. Si hubiera estado sola lo más seguro es que no hubiera comido nada.
-Sabes esto nunca lo hice con nadie- menciono dándome otra cuchara
-No te creo- sonreí mientras continuaba comiendo
-Eres la primera – lo mire por un segundo
Sonreí para continuar con mi trabajo
Cuando me concentro es posible que no escuché si alguien me habla.
-Ve a dormir- sentir su mano en mi cintura me saco de mi burbuja
Mis piernas fallaron haciendo que él me pegara a su cuerpo.
-Llevas muchas horas de pie- se quejo buscando donde apagar mi mesa
-Espera déjame guardarlo- susurre ya que estaba agotada
- ¿Dónde? – miro toda la pantalla
-Arriba a la derecha- recosté mi cabeza en su hombro
- ¿Dónde lo apago? – revisé que si lo hubiera guardado
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Maldito error, Hermoso error
RomanceElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
