Leah Fleming
-Alison estaré en mi oficina que nadie entre- susurre evitando que me mire
Necesitaba concentrarme en mis trabajos.
Llevo varias semanas retrasando las entregas de algunas cosas y ya estamos a una semana para navidad.
Por primera vez no tenía la emoción de decorar nada.
La empresa apenas tenía algunas decoraciones y se que fue Julián quien lo pidió.
Volví a quitarme mis tacones para centrarme en mi trabajo.
Pase unas horas tranquila.
En un momento mi cuerpo fue girado sacándome por completo de mi concentración en mi trabajo.
Abrí mis ojos al verlo frente a mi.
Sus ojos me escaneaban por completo.
-No- intente ocultar mi rostro en mis manos mientras intentaba alejarme de él
-Leah- sus manos tomaron las mías, pero ninguno las movíamos.
Bajo mis manos, pero mi mirada estaba en nuestros pies.
Mi corazón latía demasiado rápido.
Tomo mi barbilla haciendo que lo mirara, me sentía tan inferior en ese momento.
- ¿Qué pasó? - no podía responderle
-El te lo hizo- su mirada era una muy seria
Sentía como mis ojos se iban llenando de lágrimas
Él comenzó a caminar de un lado a otro en mi oficina.
-Lo matare- fue lo último que dijo antes de salir
Corrí detrás de él sin importarme cómo me vieran mis empleados.
Debía detenerlo.
- ¡Detente! - grite, pero no me hacía caso
Su auto estaba al frente por lo que se subió rápidamente.
No tuve tiempo de detenerlo.
No quería que hiciera una locura.
-Señorita hace frío y usted está descalza- me señaló Francisco
-Lo siento- me disculpe para volver a entrar
Necesitaba detenerlo.
-Francisco busca mi auto- lo señale para volver a correr hacia mi oficina
-Alisson intenta llamar a tu hermano- entre a mi oficina para colocarme mis tacones
-No responde- la escuche mientras buscaba mi cartera y mi celular
-perfecto- respondí sarcástica
-Cancela todo lo que tenía para hoy no volveré- la mire por un segundo y se notaba preocupada
Volví a caminar con rapidez haciendo que mis tacones se escucharan contra el suelo
Tenía que llegar a la empresa de Max antes de que algo malo pasará
Conduje lo más rápido que pude.
Al llegar a su empresa frente a esta mal estacionado estaba su auto.
Deje mi auto al portero quien me conocía por todas las veces que iba a visitar la empresa.
Sin dudarlo fui directo a la oficina de Max.
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Maldito error, Hermoso error
RomansaElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
