Leah Fleming
Desde esa fiesta pasó una semana y puedo decir que varias cosas han cambiado.
Primero con Leandro las cosas no andan tan bien como antes.
Ya nos vemos mucho menos y gracias a Dios nos dejaron de relacionar, pero mi corazón de cierta forma todavía le pertenecía.
No sabía cómo había caído tan hondo por él.
Con Max pues es diferente.
Él me escribe mucho por mensajes y en ocasiones nos encontramos para cenar.
En definitiva es muy diferente a Leandro y no se si eso me termine gustando.
-Andas diferente estos días- Julián me interrumpió logrando que lo mire mal
- No me hables- volví a centrarme
Hoy debo entregar una de las manos robóticas que ya había llegado al término.
Ya el modelo estaba frente a mi es solo revisar los últimos retoques.
Moví mis dedos para que la mano tenga reconocimiento del músculo.
Se que no será lo mismo cuando ella lo tenga.
Julián se colocó frente a mí con una sonrisa en sus labios y no lo entendía en este momento.
-Señorita le llego algo- cerré mis ojos cabreadas para mirar a Allison
Ella tenía un ramo de orquídeas.
Me quedé un poco confundida con las flores.
- ¿Sabes de quién es? – camine hasta ella para tomar el ramo
Negó con su cabeza mientras me seguía hasta la mesa
Busqué entre las flores una nota, pero no había nada.
-Pues diremos que son mías- negué riéndome de Julián
-Tu no regalas este tipo flores amigo- lo conocía bastante y esto no es de él
Pero un solo mensaje me dejaba saber quien era.
Mensaje
"No eres como las demás chicas que conozco y eso me intriga mas de ti. Que tengas lindo día princesa"
Sonreí automáticamente.
-Son de Max- no quería enamorarme otra vez para sufrir, pero el hacia cosas hermosas por mi
-Como que se está ganando su lugar- Julián se cruzó de brazos
-Señorita le venía a decir que ya están los padres de la menor en la sala de juntas- no entendía porque ahora me trataba con tanto respeto si días antes me había tratado de lo peor
-Esta bien, pero tu y yo cenaremos juntas, tenemos cosas que dialogar- la señal mientras me colocaba mis tacones
-Uy ahí no quiero estar- Julián salió primero de mi oficina
-Cállate- me reí para tomar la mano como si fuera un bebe
Camine orgullosa de mi gran trabajo en corto tiempo
-Mami- escuche a la niña cuando entré mientras señalaba lo que tenía en mis manos.
Había un fotógrafo al parecer de la familia.
-Ven- la llame para que se acercara
-Buenas tardes- salude a todos de forma general
-Primero quiero mostrarle una de las manos qué será de su hija- estaba orgullosa de mi creación.
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Maldito error, Hermoso error
DragosteElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
