Leandro Salvatore
Todo el camino a la casa fue tenso.
Por mi parte estaba demasiado cansando, la pelea no fue lo que esperaba de cierta manera.
Cuando llegamos a la casa juntos, pero había algo raro entre nosotros.
-Iré a dormir estoy muy cansado- sonreí mientras subíamos juntos la escalera
-Que descanses- se limito a decir para entrar a su habitación
Quería dormí con ella a mi lado, pero no me atrevía a decírselo.
-Dios- despeine mi cabello cuando entre a mi habitación
Me duche una vez más y cuando tuve mi pantalón para dormir camine de un lado a otro dudando.
- ¿Y si voy a su habitación y le pido platicar? – me acerqué a la puerta
-No, pensara mal- volví a mi cama
- ¿Si le pido ver una película? – volví a levantarme
-Menso ella tiene televisor en su habitación- pase mis manos por mi cabello desesperado
Quería tenerla en mi cama, pero como podía hacer para tenerla.
Como si el universo conspirara mi favor la casa quedo completamente a oscura.
Busque mi celular para encender la linterna.
- ¡Maldita sea! - grite al darme en la rodilla con la mesa de noche
Me tuve que sentar en la cama para pasar el dolor.
Una vez ya recuperado y con la linterna encendida salí de mi habitación.
- ¿Qué paso? – alumbre a mi nana quien venía con una vela
-No se- subió sus hombros
-Iré a la cocina- susurro para seguir su camino
No había visto a Leah, por lo que me dirigí a su habitación.
-Leah- la llame mientras abría la puerta despacio
Su habitación estaba mucho más oscura que la mía.
-Leah- hable mas seguro entrando por completo
En un segundo sentí su cuerpo contra el mío.
- ¿Estas bien? – la abrace mientras la sentía temblar
-Miedo a la oscuridad- susurro y me pareció la persona más tierna de este mundo
- ¿No sabes porque se fue la luz? – la pegue más a mi
-En ocasiones en esta urbanización ocurren apagones- camine con ella hasta su cama
-Deberías poner el sistema de electricidad solar así te evitas esto- me senté primero para que ella se sentara en mis piernas
-Lo se- coloco su rostro en mi cuello logrando que mi piel se erizara de solo sentir su respiración
No negare que me gustaba tenerla así entre mis brazos.
- ¿Quería preguntarte si te quedas a dormir conmigo? – ella levanto su rostro para que la viera
- ¿Tanto miedo le tienes? – acaricie su mejilla
-Trauma de niña- sonrió débilmente
- ¿Quieres contarme un poco? – la acomode mejor
Su pijama era bastante corto, lo que me permitía tener espacio para acariciar sus muslos.
ESTÁS LEYENDO
Maldito error, Hermoso error
Любовные романыElla es una de las empresarias más importante en la industria de la tecnología. Su vida se basa en trabajar varias horas y liberar su estrés en fiestas. No es mujer de compromiso. Dentro de la industria es amada por sus increíbles ideas, pero es odi...
