XV

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Leah Fleming

-Dios- me agarre de la mesa al sentir un mareo

-Pensé que morirías mirando eso- giré para ver a Julián comiendo

- ¿Cuánto llevo esta ves? - camine medio torpe hasta su lado

-Unas seis horas y de lo que te perdiste mi reina- me paso su celular

-Expareja del magnate dueño de autos le causo una perdida más grande de su empresa- comencé a leer

-La señorita Smith aclaro que el matrimonio del magnate con Fleming es mentira- asentí para continuar leyendo

-Salvatore explico que su matrimonio fue oculto porque así lo quisieron ambos. Además, recalco que su expareja le había sido infiel junto a su socio Miguel Jones- mire sorprendida a Julián

-No sabes todo lo que paso mientras estabas sumergida en esa mesa

-Toma come algo- me paso un plato lleno de pasta

-Gracias- comencé a comer un poco desesperada

-Tu esposo llamo mientras seguías en la mesa y dijo que te espera en tu casa, y que deben hablar- mire mi reloj y ya él debía estar en la casa

-Bueno me iré, cuando termines limpia todo y mañana hablamos del proyecto- me coloque mis tacones y busque mi cartera

-Su auto señorita- me abrió la puerta Francisco

-Gracias- sonreí para comenzar a conducir

El camino a mi casa fue uno bastante tranquilo.

Al llegar con quien me encontré primero fue con Esmeralda.

-Hola Esmeralda- la abrece como saludo

- ¿Qué tal te fue en el trabajo? – preguntó mientras dejaba las llave en una mesa al lado de la puerta

-Bien, pero tengo mucho que hacer- reí sincera

-Leandro la esta esperando en su habitación- informo mientras subía la escalera

-Gracias- sonreí para ir directo a mi habitación.

-Hola -sonreí al verlo sentado en mi cama

- ¿Te enteraste? – paso su mano por su cabello

Ahí note que él andaba sin su saco y se había cambiado de camisa.

Tenia tres botones de su camisa completamente abierto dejando ver su pecho.

Las mangas de su camisa estaban dobladas.

Se miraba extremadamente hermoso.

-Si- me senté a su lado mientras dejaba mi cartera en el suelo

-Pienso demandarla y quizás sea difícil para ti también- tomo una de mis manos para acariciarla

-Créeme que es normal para mi pasar por momentos difíciles, pasaremos esto juntos- sonreí intentando calmarlo.

-En dos días también tengo pelea y quiero que estés conmigo otra vez- se acerco más a mi

-Ahí estaré- mi corazón se acelero

Me estaba gustando que me incluyera en cada actividad que tuviera.

- ¿Puedo preguntarte algo? – subí mis piernas a la cama para sentarme mucho más cómoda y poderlo ver

-Adelante- se acomodo también para estar de frente a mi

Con nerviosismo comencé a jugar con mis manos evitando mirarlo.

Maldito error, Hermoso errorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora