Byron – Philadelphia
Club Euphoria, Dic 23:58pm
Espero de pie en la puerta del Euphoria sin dejar de mirar la hora en el móvil. A mi lado, ataviado con unos vaqueros de aspecto bastante más caro que los acostumbra a llevar y una bonita camiseta de Jack&Jones, Micah contempla el exterior del club con una mezcla de inquietud y fascinación.
Una estampa parecida a la del Club Kabana en Virginia se abre ante nosotros. Las luces de neón azules y moradas del exterior tintan la calle con sus colores en lo que la gente hace cola para entrar al local. Un tipo grande vestido de traje y con un pinganillo en la oreja comprueba los documentos de identidad de todos ellos, asegurándose que sobrepasan los veintiún años. Agradezco que Micah lo haga, pues de otra forma no hubiese podido ayudarnos en esta extraña misión. Aún a pesar de la opinión de Nevi.
El otro cazador se encuentra en la fábrica. Por recomendación de Nikolas —y todo sea dicho, también bajo mi opinión— es mejor que descanse un par de días antes de unírsenos en nuestra vigilancia nocturna. Lo ocurrido en su pelea con Micah no fue normal, y aunque él asegure que se encuentra bien, no podemos arriesgarnos a que vuelva a tener una recaída como esa en medio de una batalla contra vampiros. Eso por no mencionar que su actitud con Micah todavía es algo tirante, y el muchacho albino no puede evitar sentirse incómodo e incluso algo culpable.
Vuelvo a mirar la hora. Habíamos quedado con Sophie hace casi diez minutos, y me extraña que con el coche que tiene se esté retrasando. Lo que a su vez me hace preguntarme cuánta seriedad le da realmente al asunto.
Echo otro vistazo al Club. Por fuera parece un club nocturno normal, como tantos otros muchos, pero no es más que un escaparate de feria para Salazar y sus esbirros. Contemplo a todos los incautos jóvenes que esperan emocionados su turno para entrar en la boca del lobo, ignorantes de que podrían terminar muertos... o convertidos en hijos de la noche.
— Bonsoir, cheri
Me giro al escuchar la voz cantarina de Sophie a mis espaldas, y cuando lo hago, me topo de bruces con unos labios pintados de rojo fuego que se juntan a los míos en un breve beso, como acostumbra a hacer cada vez que me saluda. No es que me moleste recibir un beso precisamente, pero no deja de ser una actitud extraña, por no mencionar que molesta a Cassie. Sin embargo, cuando estoy a punto de pedirle que no lo haga de nuevo, me quedo callado ante el aspecto de la chica con la que me encuentro, porque no parece Sophie. Su pelo, de normal pelirrojo, está oculto bajo lo que sin lugar a dudas es una peluca rubia de pelo corto estilo bob, y sus ojos aguamarina ahora lucen castaños bajo unas lentillas de color. Si no fuera porque me ha hablado en francés y me ha besado, no la hubiera reconocido.
Parece que mi expresión le causa diversión, porque suelta un risita.
— ¿Te gusta mi nuevo aspecto? — pregunta.
Al margen de su pelo y sus ojos, la verdad es que sí, luce esplendorosa. Ha sustituido el vestido negro de cremalleras que llevó en el Kabana por uno rojo con una sola manga y un escote de vértigo, decorado con varias lentejuelas. Y, por supuesto, en los pies lleva unos tacones de por lo menos diez centímetros.
— Sabes que la idea es pasar desapercibidos, ¿no? — respondo a mí vez, sin contestar directamente a su pregunta, aunque la sonrisa que esboza refleja que ha captado la respuesta implícita en mi comentario.
La chica estira el brazo y me coloca un mechón de pelo de vuelta con el resto, peinado hacia atrás y con gomina. No recuerdo cuándo fue la última vez que me peiné y no estoy seguro de que lo haya hecho del todo bien. Después de eso, la chica me contempla de arriba abajo. Yo también he cambiado mi atuendo de la última vez que coincidimos juntos en un club. Al igual que Micah, visto unos vaqueros mejores y más limpios que los que acostumbro a llevar, y la camiseta y cazadora de cuero han dejado sitio a una camisa de lino azul oscura y una americana negra de aspecto informal pero elegante.
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HUNTERS ~ vol.2 | COMPLETA
ParanormalHabiéndose revelado sus respectivos pasados, Byron y Nevi consolidan su alianza. Sin embargo, el plenilunio se acerca, y la situación de Caleb no augura nada bueno. Por otro lado, ambos cazadores saben que no podrán quedarse en Philadelphia para sie...
