73. Respiro II - Nevi

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Nevi – Philadelphia
Fábrica, Ene. 00:50am

Al entrar en la fábrica, todos están reunidos allí. Cassie intenta razonar con Abel, y Byron interviene cada tanto, aunque luce incómodo y exhausto. Caleb está de pie a cierta distancia, y su rostro se ilumina a la vez que se tensa al verme a aparecer, probablemente porque sabe que en cuanto resuelva esto, será su turno de la reprimenda que le prometí.

—¿En serio van a hacerme empezar así el año? —digo en voz alta, conforme me acerco—. ¿Cuál es el problema?

—Abel está preocupado por Micah, pero ya le he dicho que él está bien —dice Cassie, y veo sus esfuerzos por hacer que su mentira suene convincente.

Estoy seguro de que ella ya sospecha lo que ocurre, y luce tan nerviosa como el pequeño conejo, aunque procura mantenerse en calma mientras que él lucha para no llorar conforme intenta obstinadamente evadirla por uno de los lados para ir en busca de Micah, y ella se mueve de un lado al otro para bloquearle el camino.

Doy un resoplido y me acerco tranquilamente.

—A un lado, Kelsey, yo me encargo.

—Y empiezas el año llamándome por otro nombre, ¿eh? —se queja ella al momento de moverse.

Me río conforme giro hacia Abel. Pero una vez lo tengo al frente, de pronto empiezo a sentirme extraño. Inquieto... Me doy cuenta entonces de que estoy tenso y con las defensas en alto, aún cuando me llega a la altura del pecho, y es un chiquillo de doce años que tiene los ojos en lágrimas.

¿Qué pasa conmigo? ¿En serio estoy dejando que un niño me intimide?

Pero él parece tan tenso como yo. Y en el momento en que me acerco, él retrocede escondiendo las manos a sus costados.

Aquello me hace frenar en seco y ladear el rostro. Por un momento... es como si estuviésemos pensando en lo mismo. Lo que pasó el otro día... ¿Es posible que sepa exactamente lo que ocurrió? ¿Que lo sepa... porque lo hizo él?

No. Claro que no. Son tonterías. Es imposible...

Al final sacudo la cabeza y procuro no evidenciar lo intranquilo que he empezado a sentirme en su presencia al momento de agacharme frente a él.

—Escucha, Copo de Nieve, tu hermano está bien, ¿de acuerdo? —Puedo ver en su expresión que no me cree, e insisto—. Mírame. Mira a Byron —le digo, y levanta la cabeza ligeramente en dirección al aludido antes de volver a mí—. ¿Crees que estaríamos tan tranquilos si le hubiera pasado algo malo a Micah? —En parte es la verdad. No tiene caso centrarse en lo que pasó antes, si todo acabó bien.

—¡Sí! —corrobora la chiquilla—. Si algo pasara con Micah, estaríamos en un hospital, o algo así.

Abel parece alarmado por la idea, pero tras un momento, al razonar lo que le digo, confirmado por la niña, respira algo más tranquilo.

—Entonces... ¿por qué no puedo verlo? —Su mirada se agudiza otra vez.

—Porque tuvimos una misión larga —le digo, simplemente—. Micah es nuevo en esto, no como nosotros, así que por supuesto que es más agotador para él. No está lastimado, pero sí muy cansado, y necesita reposar al menos por esta noche. Está dormido ahora mismo, y si vas a verlo, se despertará.

Por un momento, parece conforme. Está a punto de abandonar sus intenciones, pero todavía no parece dispuesto a dejarse convencer.

—Pero yo quiero verlo —dice entre los dientes.

HUNTERS ~ vol.2 | COMPLETAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora