Chris - Philadelphia
Mansión de Angelica, 23:45pm
—"Ssh ssh, no llores más,
duérmete ya mi pequeño bebé..."
—¡¡Cállate ya, maldita puta!!
Mi voz resuena en la habitación cerrada, rebotando en los glifos, los cuales me devuelven mis propios alaridos como si discutiera conmigo mismo. No dista mucho de la realidad. Nadie más puede oírla, solo yo. Y aunque no hace falta que abra la boca para comunicarme con ella, siento la necesidad de chillar; la necesidad de que alguien, aunque sea yo mismo, sepa que no estoy loco.
Aunque lo parezca: pálido, ojeroso, barba de un mes, más flaco que nunca... Como un muerto.
— "Cuando despiertes tendrás
todos tus lindos caballitos..."
Hace días que lo único que escucho es esa odiosa nana; no habla ni dice otra cosa, y sé por qué lo hace: quiere volverme demente, hacerme claudicar. Y cada día está más cerca. Lo noto... Siento como flaquean mis fuerzas y cómo mi voluntad cada vez se resquebraja más, como un cristal contra la incipiente presión del agua.
—"Más allá, en el prado,
verás un corderito;
las abejas y las mariposas
le pican los ojitos...,"
Me abrazo las rodillas con fuerza.
—No lo vas a conseguir, Lylith... — murmuro sin fuerzas en un susurro que apenas logra salir de mis labios agrietados.
Su única respuesta es una risita infantil antes de seguir cantando.
— "Y llora llamando a su mamá".
Intento buscar fuerzas donde ya no me queda nada. Trato de aferrarme a buenos recuerdos, pero por algún motivo están borrosos, distorsionados... Como si ya no me acordara de esos momentos... O como si alguien, o algo, los estuviera borrando, haciéndome sentir desamparado, olvidado... solo.
Echo de menos la luz del sol, el viento, la gente...
— "Ssh ssh, no llores más,
duérmete ya mi pequeño bebé..."
¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Cuánto llevo encerrado en este horrible sitio? ¿Horas, días, semanas, meses? Hace mucho que perdí la noción del tiempo. Angelica tampoco es que sea la mejor de las carceleras, pues aparte de traerme bandejas de comida precocinada —la mayoría de las veces con la comida fría— tampoco es que me dé mucha conversación. Me hubiera gustado aunque sea que me dijera algo, no necesariamente palabras de apoyo; me bastaba con que me insultara, o incluso me desalentara. Cualquier cosa con tal de apartar a Lylith de mi mente aunque fuera un segundo.
— "Cuando despiertes tendrás
todos tus lindos caballitos..."
Aunque la pregunta importante no es "cuánto tiempo ha pasado", sino más bien "cuánto tiempo me queda". Qué importa si he estado horas o días; lo relevante es que mis fuerzas se agotan y mi voluntad se desvanece como el vaho en el aire frío de la mañana.
Sé que ha llegado ese momento; el momento que inútilmente he estado tratando de retrasar lo máximo posible. Me consuela saber que al menos veré a Byron una última vez antes de irme al otro barrio.
—"Más allá, en el prado,
verás un corderito..."
Hay tantas cosas que me hubiera gustado hacer antes de que llegara el momento que sin remedio se acerca, igual que una estación se acerca a otra, sin que nadie pueda impedirlo. Me hubiera gustado comer un buen filete, beberme un vaso de whisky, incluso fumarme un cigarrillo... Un café caliente y malísimo, un polvo tal vez... Recuperar mi camioneta...
— "Las abejas y las mariposas
le pican los ojitos...,"
Pero de lo que realmente me arrepiento es de no haber podido dar con mi padre. Y la idea de morirme sin saber dónde está, incluso sin saber si sigue vivo o no, es lo más desgarrador de todo. Daría cualquier cosa por poder encontrarlo.
Cualquier cosa.
— "Y llora..."
La nana de Lylith se interrumpe de golpe, haciéndome levantar la cabeza. Durante un instante, solo hay silencio. Un silencio que en cualquier otra ocasión hubiera agradecido enormemente, pues me proporciona ese instante de tranquilidad que he estado anhelando desde que me encerré aquí. Sin embargo, lo único que me genera es un miedo terrible.
Porque sé por qué se ha callado. Y si pudiera verla, sé que está sonriendo. Puedo sentirlo.
—...llamando a su papá— termina finalmente la demonesa, triunfante en nuestro duelo.
Acabo de condenarme.
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HUNTERS ~ vol.2 | COMPLETA
ParanormalHabiéndose revelado sus respectivos pasados, Byron y Nevi consolidan su alianza. Sin embargo, el plenilunio se acerca, y la situación de Caleb no augura nada bueno. Por otro lado, ambos cazadores saben que no podrán quedarse en Philadelphia para sie...
