Abel – Philadelphia
Fábrica, Ene. 07:50
Aun cuando no he tenido que dormir por mi cuenta, y cuando la mano de Cassie sujetando la mía durante toda la noche ayudó a sentirme menos solo y a mantener a raya mi miedo y mi ansiedad, apenas sentir la claridad del día, mis ojos se abren de par en par, y siento que no hubiera dormido nada; como si hubiese estado por horas en un estado extraño, entre dormido y despierto; sin poder descansar, pero tampoco sentir lo rápido que pasó la noche.
Lo primero que pienso es en Micah, y aquello es suficiente para espantarme el sueño.
Cassie duerme frente a mí, con el cabello amontonado en torno al rostro y la nariz colorada asomando entre los mechones rubios. Imagino que puede deberse al frío. La mañana está helada, y el hielo se me mete en la piel como si fueran agujas cuando aparto la colcha para salir de la cama.
Me muevo despacio por el colchón para no despertar a Cassie y me libero con cuidado de sus dedos en torno a los míos.
Sin embargo, antes de que lo consiga, los siento cerrarse por reflejo alrededor de mi mano, y ella abre los ojos y me observa unos segundos, y luego a la ventana:
—¿Ya es de día?
Asiento, desistiendo de recuperar mi mano ahora que la he despertado.
—Quieres ir a ver a Micah, ¿no es así?
Asiento otra vez. Necesito asegurarme de que está bien. Cassie acepta, aparta las colchas de su lado y se despereza rápidamente para sentarse junto a mí en el colchón y empezar a buscar sus zapatos.
Hago lo mismo rápidamente, y una vez listos, me levanto de un salto y Cassie se levanta detrás de mí.
Pero en ese momento, al ponerme de pie, algo extraño sucede. Por un instante todo me da vueltas, y luego, la visión frente a mis ojos se torna negra por algunos segundos. No me doy cuenta de que he perdido el equilibrio y de que he estado a punto de caer sino hasta que siento las manos de Cassie sujetar mis hombros y la oigo dar un jadeo:
—¡Cuidado! —me advierte, y la luz regresa a mis ojos— ¿Te has mareado? No te pongas de pie tan rápido.
Sacudo la cabeza un par de veces. Es solo ahí que me doy cuenta de lo débil que me siento en realidad, y me pregunto si se debe a lo poco que descansé durante la noche, preocupado por Micah.
Sin perder más tiempo, empiezo a moverme en dirección a la puerta y Cassie va detrás de mí. La oigo bostezar largamente.
—Qué extraño —murmura—. Tengo mucho sueño, como si no hubiera dormido.
Volteo brevemente a mirarla. ¿Ella también?
Antes de que pueda abrir la boca para decirle que me siento igual, la puerta del cuarto se abre, y Byron aparece allí y nos mira de uno en uno:
—Es muy temprano, y hace frío. ¿Qué hacéis levantados?
—Aby quiere ver a Micah.
Mientras que Cassie se lo explica, yo paso junto a los dos en un trote y voy directo a las escaleras.
—¡Espera! —escucho a Cassie a mis espaldas.
Pero para ese instante ya estoy casi a mitad de las escaleras.
De pronto, al final de estas aparece Caleb:
—Buenos días —nos saluda.
Apenas lo miro, y paso junto a él de largo también. En cambio, Cassie se detiene a saludarlo.
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HUNTERS ~ vol.2 | COMPLETA
ParanormalHabiéndose revelado sus respectivos pasados, Byron y Nevi consolidan su alianza. Sin embargo, el plenilunio se acerca, y la situación de Caleb no augura nada bueno. Por otro lado, ambos cazadores saben que no podrán quedarse en Philadelphia para sie...
