Nevi - Pennsburg, PA
Casa de Bob, Ene. 00:05am
Después de comer pizza y entretener un poco a los chiquillos; a Micah, para que no se coma la cabeza pensando en Abel, a Cassie para que no se coma la cabeza pensando en Byron, y a Caleb para que no se lo coma todo mientras los demás están distraídos, salgo al pórtico a fumarme un cigarrillo, y no puedo evitar quedarme prendado de la luna gibosa creciente que se levanta en el cielo, sobre los árboles.
Pronto será tiempo de ponernos otra vez en el asunto de Caleb; con una diferencia. El suero.
Nee parece confiado, y eso en parte me tranquiliza, pero nunca podemos ser lo suficientemente precavidos.
Me llevo la mano al bolsillo trasero y alcanzo mi móvil. No hay mensajes nuevos ni llamadas. Ninguno desde la última vez que lo revisé, hace unos dos minutos, antes de salir por la puerta.
En lo que fumo y miro la pantalla esperando que algo cambie, escucho la puerta, y por mi visión periférica alcanzo a ver una cabeza rubia escabullirse por una rendija antes de cerrar de nuevo.
—¿Es Byron? —pregunta, mirando el móvil en mi mano—. ¿Alguna noticia?
—Nop.
Me contempla unos instantes y luego suspira. Parece decepcionada por algo.
—¿Ahora qué, Rasputia?
—Es que te vi mirar el móvil antes de salir. Creí que podía ser Byron.
—¿No hablaste hace como media hora con él?
—¿Y qué? Muchas cosas pueden pasar en media hora —gruñe, y luego se apoya en la baranda junto a mí—. Entonces, ¿quién te llamaba?
—Nadie —mascullo.
—¿Era Nee?
—Te dije que no era nadie —gruño—. ¿Qué demonios haces aquí afuera todavía? ¿Has venido a por un cigarrillo? —la molesto y le ofrezco la caja, solo para ver qué hace.
Ella da un repullo y frunce la nariz de botón en un respingo:
—No les ofrezcas cigarrillos a los niños, ¿qué pasa contigo?
—¿Entonces qué quieres?
—Solo te estoy acompañando.
Aún cuando me fastidia un poco, no puedo enojarme con ella. Quizá... sea precisamente lo que necesito ahora.
Nos quedamos en silencio mirando a la luna, y me pregunto en cierto punto si piensa en lo mismo que yo. En Caleb y todo lo que se nos viene encima, pero sus cavilaciones discurren por una dirección completamente diferente, y entiendo con ello cuál es su orden de prioridades.
—¿Crees que ella esté con él en el hospital?
Su pregunta me toma desprevenido, pero no necesita explicarse para saber a quién se refiere.
—Supongo... No lo sé.
Cassie hunde el mentón entre sus brazos cruzados sobre la baranda y bufa ruidosamente:
—¿Por qué tiene que estar ella allí? Ni siquiera conoce a Bob. A Bob ni siquiera le agradaría ella.
—¿Y qué si lo estuviera? ¿No te tranquiliza que Byron no esté solo en esto?
Ella se lo piensa un poco mejor y después da un resuello y se queda muda, sin tener cómo objetar a ello. Hasta que, como supuse que haría, encuentra la forma:
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HUNTERS ~ vol.2 | COMPLETA
ParanormalHabiéndose revelado sus respectivos pasados, Byron y Nevi consolidan su alianza. Sin embargo, el plenilunio se acerca, y la situación de Caleb no augura nada bueno. Por otro lado, ambos cazadores saben que no podrán quedarse en Philadelphia para sie...
