Abel - Philadelphia
Fábrica, 11:00am
Mientras los mayores permanecen dentro, hablando de quién sabe qué, Cassie y yo esperamos afuera.
Por lo general es Cassie quien intenta hacerme sentir mejor cuando Micah me aleja de su lado, pero esta vez ella está tan enfurruñada como yo, así que ninguno puede consolar al otro.
Suspiramos casi al unísono.
—Lo arruina todo —dice Cassie de pronto, y aprieta más sus brazos cruzados contra su pecho—. Cada vez que ha habido problemas desde que apareció, ella ha estado involucrada. Primero arruina nuestra pelea de bolas de nieve. Después lo que pasó con Micah. —En ese punto, me hace levantar la cabeza—. Y ahora esto.
—¿Qué ha tenido que ver? —pregunto.
Cassie voltea para mirarme.
—¿Eh?
—Que qué ha tenido que ver ella. Con lo que le pasó a Micah. —Lo que sea que haya sido. Desde esa noche, nadie ha querido decirme nada, pero yo sé que pasó algo. Lo que no sabía, era que la mujer pelirroja estuviera involucrada.
Cassie parece sentirse culpable por algo y se muerde los labios a la vez que me quita la vista.
—Lo que quiero decir es...
—Dímelo —demando—. ¿Qué ha tenido que ver ella?
—¡No lo sé! —se exaspera Cassie—. Byron tampoco me lo ha contado, pero ella estuvo ahí, así que es más que seguro que haya sido su culpa. Y luego viene, sin que nadie la llame... —Pero está equivocada. Micah fue quien la llamó... Aquello hace que apriete los labios con rabia—... y Caleb se vuelve loco por su culpa. Y luego actúa como si fuese una blanca paloma.
—¿Una paloma? —musito, distraídamente. Por mi parte no puedo dejar de pensar en por qué Micah la llamaría si tuvo que ver con lo que le pasó en Año Nuevo.
No supe mucho de lo que ocurrió, pero he oído decir a los mayores que siguió a una chica hasta el club. Y se comporta raro cada vez que la pelirroja está cerca. Y eso sin mencionar que se ríe todo el tiempo con la chica de la tienda, Judy. ¿Qué le pasa a mi hermano últimamente? ¿Por qué de pronto empieza a portarse de ese modo cuando hay chicas cerca?
Muevo la cabeza, frustrado de no tener ninguna respuesta. Y entonces lo siento otra vez. Ese hormigueo en las palmas de las manos, ese calor desesperante en los dedos, el cual no me ha dejado tranquilo desde que supe de su existencia, y me alejo de Cassie caminando en dirección al río que corre al pie de la fábrica, con miedo a tocarla por accidente, o que ella me toque a mí, y le pase lo mismo que a ese hombre, Nevent.
—¿Aby? —me llama ella, y la oigo seguirme por entre la maleza, hasta que me abro paso entre la hierba hasta la orilla del río, y ella emerge detrás de mí.
Una vez junto al caudal, me arrodillo sobre el barro y hundo las manos en el agua fría con la esperanza de que ayude a disipar los síntomas. Son peores cuando me enfado. Lo supe la noche en que Micah me dejó para irse de la fábrica. Lo supe en ese momento, y después cuando ese hombre no me permitió entrar a ver a mi hermano, aún cuando yo estaba seguro de que algo ocurría con él.
El agua fría calma el calor, pero no desvanece el hormigueo.
Puedo sentir a Cassie observarme todavía al cobijo de la maleza. Es solo después de un largo rato que se decide a hablarme, luego de oírla titubear varias veces.
—¿Por qué haces eso? ¿Ocurre algo con tus manos?
Asiento sin mirarla y sin emitir sonido.
—No se ha ido —confieso—... Desde lo que pasó con Nevent, no se ha ido. Empeora cuando me enfado...
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HUNTERS ~ vol.2 | COMPLETA
ParanormalHabiéndose revelado sus respectivos pasados, Byron y Nevi consolidan su alianza. Sin embargo, el plenilunio se acerca, y la situación de Caleb no augura nada bueno. Por otro lado, ambos cazadores saben que no podrán quedarse en Philadelphia para sie...
