37화

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El sol estaba cayendo cuando llegó a casa. Las palabras de Namjoon hacían eco junto a la ventisca saludando al invierno, ojalá él pudiera dejarse ir así mismo de esa forma. Nadie le dijo que la preocupación era un precio a pagar cuando querías a alguien, y menos, que él debería pagarlo por Taehyung. Sin embargo, ahora no sólo se trata de ellos, sino sobre todos los omegas en esa manada. ¿Vivían bajo el yugo de un hombre que escondía algo tan sucio como para deshacerse de alguien sólo por saber acerca de eso? Jungkook cree que ningún omega merecía preocuparse sobre su vida de esa forma, muchísimo menos al estar en su propio hogar. Bueno, ahora no sabía si llamarle de esa forma.

     Ingresa a casa con fatiga, preguntándose a dónde iría Taehyung cuándo salió de casa esa tarde. De hecho, ahora tiene curiosidad por saber qué hace el alfa en su tiempo libre. Es con ese pensamiento que deja su mochila antes de encaminarse a la cocina para calentar su comida, está hambriento. Junto a él, camina el mismo silencio que vive en su casa desde que Hyuna se comprometió. Al inicio, le odiaba, en serio preferiría cubrirse los oídos mientras gritaba, antes que enterarse de su realidad; estaba por su cuenta, solo. Ningún alfa iba a salvarle o aplacar sus problemas, Mingyu nunca fue una solución, Taehyung tampoco la sería. Y no quería que lo fuera, porque de verdad que sus sentimientos eran más que eso. No estaba seguro del momento en qué la situación se volcó así, pero sabía, incluso si debía conseguirle un boleto de regreso a Kyoto para mantenerle a salvo, lo haría.

      En ese momento, agradece la calma dentro de su hogar; si cuenta los recientes acontecimientos, sin duda sería el lugar más seguro para estar. Soonyoung aún se comporta extraño con él, Bambam apoya lo que haga, pero su confianza es diferente. Y si piensa en alfas, ninguno le causa deseos de confiar. Quizá, Namjoon pero quiere mantenerse al margen, así que prefiere no meterse en problemas. Por lo tanto, sólo tiene a Taehyung, pero tampoco pueden verse en cualquier lado. Entonces, sí, disfruta estar situado en la comodidad de su hogar mientras come sobras de ayer y ve alguna pésima serie que transmiten por la televisión. Fue sincero cuando dijo que era libre, había terminado sus exámenes con éxito y ahora sólo restaba esperar, pero al celebrar el cierre de su lista de tareas, jamás pensó estar tan aburrido.

      Toda la tarde mira televisión, aunque odie todos los programas que pasan frente a sus ojos. Constantemente mira hacia su celular, pero Taehyung jamás envió ni un solo mensaje. Debe estar ocupado, después de todo, salió con su bicicleta apenas volvió a casa tras una aburrida jornada en el colegio. Entonces, Jungkook se encontró en pensamientos sin propósito. ¿El alfa llevará buenas notas? ¿Fue buen estudiante en su manada también? ¿Qué planea para algún futuro lejano? ¿Él estaría dentro de dichos planos? Sabe que debe olvidarse cuando su ánimo comienza a deteriorarse gracias a la ansiedad que provoca esa incertidumbre. Decide apagar el televisor, ha anochecido y quizá salga por ramyeon instantáneo o una bebida energética, esas que Hyuna siempre le prohibía tomar. Sin embargo, cuando ha subido para coger dinero, piensa en Jaseol. Ahora está lo suficientemente asustado como para salir. El asesino de ese omega está allá afuera, quizá fue accidente o no, pero no desea arriesgarse esa noche. Por lo tanto, su elección final es tomar una ducha.

       La música está a todo volumen cuando ingresa en la bañera; desea olvidarse del mundo, aunque sea por esos minutos. Está escuchando a Creed, hay calma en su alma cuando suenan los primeros golpes en la batería, así que se pierde en ese mundo por más de cinco minutos; tanto que cree haber terminado dormido. No, sólo se deja sumir por recuerdos. Parece lejano el tiempo en que su mayor preocupación era construir un castillo de arena mejor al de Hoshi, pero ahora su vida está en constante riesgo. Y él ni siquiera se había dado cuenta, hasta que vio directamente a los ojos de un alfa preso de la ira. Jungkook se deja hundir en el agua cubierta de espuma, escuchando muy lejana la melodía al fondo. Aquel día que Taehyung acusó a todos de esconder algo, nunca imaginó que estaría involucrado en ello. Sin embargo, era cierto. En ese mundo donde él vivía, al menos esa manada, le obligaban a esconderse para sobrevivir; se escondía así mismo, porque si ellos sabían lo que pensaba o sentía, entonces era un peligro. En esa manada, pensar y decidir por sí mismo, era un delito.

Through The MaskDonde viven las historias. Descúbrelo ahora