El matrimonio es un anillo de oro en una cadena que empieza en una mirada y acaba en la eternidad.
Khalil Gibran
1944
POV Gèrard
Anne había conseguido una vez más dejarme sin palabras. Yo tenía clarísimo, desde hacía años, que ella era la única compañera de vida que yo quería y necesitaba a mi lado. Había fantaseado con esa unión durante decenas de noches. Ella siendo mi mujer de todas las formas posibles. Me levantaba feliz y tan duro que tenía que ir al baño a bajar un poco el estado febril que me provocaba en sueños. Y, de repente, todo se esfumó. Desapareció de mi vida durante años y yo me dediqué a sobrevivir por una promesa a una anciana que había sido lo más parecido a una familia que había tenido nunca.
Cuando volvió a entrar en mi vida de la manera en la que lo hizo, puso mi mundo patas arriba. No asimilaba haberla visto y menos tenerla conmigo cuando me la llevé de ese infierno. Pero solo pude conformarme con que no me mirase con desprecio y con que me dijese alguna palabra. Tras esas primeras semanas lo conseguí y fui feliz a mi manera. Luego, llegó aquella noche de tormenta donde ambos escupimos desde lo más hondo de nuestro ser que nos amábamos y eso no lo iba a cambiar una guerra ni nada, así explotase el mundo.
El embarazo no era esperado, pero tampoco una sorpresa. Jamás pusimos remedio, primero porque ella llevaba meses sin el período y con las palizas recibidas estaba convencida de que no sería madre nunca. Y, segundo, porque a mí jamás me importó. Es cierto que las circunstancias eran horribles, pero yo era hijo único y me encantaban los niños. Nunca había sentido de verdad lo que era tener y pertenecer a una familia. Nada me haría más feliz que tener los míos propios. Y muchísimo más con ella. Cuando me dijo que no sabía si tenerlo, no me enfadé. Al final, la última palabra la tendría ella y la apoyaría en cualquier decisión, pero me sentí triste.
Después, vino Greta y la locura. Cuando por fin fui capaz de mantenerme despierto y la rodeé con mis brazos notando su vientre más hinchado de lo que recordaba, supe que ese bebé sobreviviría. Era un superviviente como su madre. Fuerte desde antes de nacer. Y me juré que daría hasta mi último aliento para protegerle junto a su madre. Nacería. Y lo haría libre; aunque fuera lo último que hiciera. Mi hijo nacería fuera de esta guerra y este país que me había dado lo mejor y lo peor.
Cuando Anne me pidió matrimonio me quedé en shock. Al principio, muy sorprendido, pero conociéndola, estaba claro que sería ella quien diese el primer paso. Cómo me había dicho, el momento era ese. No sabíamos si habría un mañana y la vida había que vivirla en instantes.
Ya podía levantarme solo y fui a vestirme. Anne se había levantado y bajado a preparar el desayuno para los cuatro antes de salir hacia el ayuntamiento. No iba a ser nada espectacular así que iríamos vestidos de calle. Ella subió con Hanna, mientras Ernest y yo esperábamos en el salón.
- Ernest quiero volver a darte las gracias por haber pospuesto vuestra partida por esto.
- Gèrard, ya te dijimos que lo hacíamos con mucho gusto. No podríamos negarte nada. Además, ella se ha ganado nuestro corazón y confianza también - suspiré. Era difícil que alguien escapase al encanto de Anne - Hanna la quiere como una hija. Ha demostrado ser una mujer fuerte y con una voluntad de hierro. Sabe controlar los nervios en situaciones extremas y hemos podido comprobar que te quiere por encima de todo.
- Aún me parece increíble que yo sea el destinatario de esos sentimientos.
- No te menosprecies. Eres un gran hombre Gèrard. Y, pase lo que pase en un futuro, siéntete orgulloso de todo lo que has hecho. No elegiste el camino fácil, pero sí el correcto - carraspeó aligerando la emoción que estaba a punto de desbordarle - Ojalá más hombres con tus convicciones y tu valentía. Deseo de corazón que podáis salir del país y ser felices.
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Fräulein Anne
RomanceEn 1938, Anne se ve obligada a huir de su país por la tensa situación política, dejando atrás a su familia y a la persona que ocupa su corazón. La guerra cambia a las personas pero, ¿podrá el amor sobrevivir a la mayor guerra jamás conocida?