Era veintitrés de diciembre y realizábamos el mismo recorrido en auto hacia la ciudad donde había nacido mi ricitos de oro favorito, como lo hicimos hace un año. Ya íbamos a cumplir un año y medio de novios, estaba muy feliz con lo nuestro, era fuera de este mundo. Habíamos tenido peleas pero ninguna muy fuerte, nuestra relación era mejor día con día. Sabía que no podía ilusionarme con que durara para siempre, pero si por mí fuera estaría con él toda la vida, simplemente él volvía mi días mejores, me alegraba, me hacía tener una sonrisa permanente en el rostro, lo amaba de una manera inexplicable, donde las palabras existentes eran muy simples para describirlo, era tan especial que no me imaginaba sin él. Se había posicionado en una parte esencial de mi corazón desde el primer instante y ahora sospechaba que se había apoderado por completo de él, estaba a su merced.
Desde que llegó de la gira se había estado comportando raro, salía a escondidas y no le decía ni a sus amigos a donde iba, cuando estábamos juntos era normal, tierno como siempre pero sentía que me ocultaba algo. Y ahora mientras viajábamos se le notaba muy nervioso. ¿Qué estaría ocultando?
Al aparcar frente a su casa, Daysi salió corriendo a abrazarnos.
--- Te extrañé mucho Emilia- dijo terminando nuestro abrazó- a ti no- se volteó a ver a su hermano- ¡Mentira! Ven aquí trasero de bebé- reí mientras ella estiraba sus brazos y rodeaba a Kyle.
--- Nosotros también te extrañamos- dije mientras entrábamos a la vivienda- ¿Dónde está tu mamá?
--- Está en el supermercado, haciendo las compras para la mejor comida de navidad- exclamó Daysi- enserio este año se ha esmerado más que nunca. ¿Por qué será? ¿Su hijo adorado habrá pedido algo especial?- miró a Kyle, divertida.
La expresión de él fue sorprendida para luego pasar a mirar furioso a su hermana. Su mirada de mar hervía de enojo. ¿Qué me había perdido?
--- ¿Qué sucede chicos?- pregunté algo descolocada.
--- Nada mi amor, solo que Daysi está molestando. Mamá quiere hacer algo muy especial para Matt porque cumplen once años de casados dentro de poco. No te preocupes- me tomó de la cintura y me robó un beso, él sabía cómo hacerme olvidar hasta de mi nombre.
Alguien carraspeó.
--- Oigan chicos, no están solos. Me alegra que muestren su amor pero por favor no lo hagan en frente mío- habló algo incomoda Daysi.
Ambos reímos y luego nos dirigimos a nuestra habitación, al parecer Lucy había ambientado el cuarto de Kyle con una cama de dos plazas para que ambos durmiéramos ahí en nuestra visita. Díganle intuición maternal o que Kyle le pudo haber contado, pero ella sabía que su hijo y yo ya compartíamos habitación.
A la mañana siguiente, tal y como el año anterior, llegaron la tía Martha, tía Rose junto con sus esposos e hijos. Y nuevamente las mujeres nos juntamos en la cocina para preparar la cena.
--- Querida veo que su relación es más íntima- sonrió divertida tía Rose y yo como siempre me sonrojé. Ella no tenía pelos en la lengua.
--- Ay Rose siempre haces las preguntas más incomodas, tú nunca cambias- rió tía Martha.- Pero debo admitir que tiene algo de razón.
--- Creo que Kyle ni te deja respirar- se burló Daysi.
--- Emilia pronto serás parte de la familia así que no debe haber secretos- comentó la tía Rose y en ese momento todas las mujeres la voltearon a ver con miradas cautelosas y yo sin entender nada. Todos estaban muy raros estos días.
--- ¿Qué?- pregunté.
--- Erhm nada, no es nada solo decía que mi sobrino se ve muy enamorado que no dudo que algún día se formalice más su relación- el comentario de Rose me descolocó por completo, era lo que más ansiaba.
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Mientras Respire
RomanceEmilia como toda adolescente en su vida, estuvo obsesionada hasta los huesos con la boy-band más popular del momento. ¿Qué pasaría si años más tarde tuviera la oportunidad de vivir fuera del país? Y más aún, qué sucedería si esos ojos azules que la...
