- Está bien. - Vocalicé para tranquilizarlo, pero él negó.
- Rick, creo que tendríamos que hablar antes.
- ¿Ahora estás de su lado Daryl? - El hombre de pelo rizado se carcajeó. - Tú más que ninguno de nosotros sabe lo que Los Salvadores nos hicieron. ¿Acaso te has olvidado de Glenn? ¿De Abraham? ¿O de tu tiempo encerrado?
Daryl bajó el rostro pero no retrocedió. - No lo he olvidado y nunca lo haré, pero creo que no estamos siendo justos.
- ¡¿Justicia?! Eso es lo que haremos cuando les matemos. - Me estremecí ante el odio en las palabras de la que una vez fue mi amiga.
- Han salvado a Carl. - Repitió el hombre de la ballesta. - Negan te hubiera matado de no ser porque acudió cuando ________ le llamó y lo sabes, estabas desarmado y te estaba apuntando a menos de un metro de distancia.
Rick iba a decir algo más cuando Dwight apareció. - Ella nunca ha pasado información a Los Salvadores sobre vosotros ni ninguna otra comunidad. De hecho, siempre ha intentado persuadir a Negan y parar la guerra.
Todos nos miraron en silencio y yo cerré los ojos para aguantar las lágrimas.
Solo me perdonarían la vida si ocurría alguna clase de milagro, pero por desgracia ni pasando aquello se la perdonarían a Negan.
- Es mejor que lo hablemos tranquilamente. - Intervino Carol.
Después de aquello nos encerraron en sitios separados para que no "pudiéramos idear un plan de escape".
Como si eso fuera a pararnos. Já.
Sujeté mi colgante en forma de lanza con los dientes y con mucha paciencia fui cortando las hebras de las cuerdas que estaban en cada una de mis manos con él. El cuello me dolía horrores ya que las tenía atadas a los apoyabrazos de la silla en la que me encontraba sentada y había tenido que inclinarme demasiado hacia abajo.
Una vez desaté una fue más fácil quitar la otra y lo mismo ocurrió con la que estaba al rededor de mis pies.
No sabía a qué hora iba a ser la ejecución por lo que no había tiempo que perder.
Como era de esperar puertas y ventanas estaban bloqueadas así que no me quedó otra que deslizarme por el conducto de calefacción centralizada que esa casa tenía.
Aguantando las ganas de estornudar avancé entre pelusas y motas de polvo hasta llegar a la rejilla de la habitación que se encontraba justo al otro lado de la que había estado encerrada y tras una mirada rápida a los alrededores, bajé y salí por la ventana.
Escondida entre cubos de basura y arbustos vigilé que no hubiera nadie y avancé entre las sombras hasta donde suponía que tenían a Negan. La casa de Rick.
Y por la cantidad de gente armada que se encontraba al rededor de ella parecía que no estaba equivocada.
Entrar sería un suicidio, así que tendría que esperar a que la gente se distrajera.
Lo que no ocurrió hasta casi una hora después, cuando se dieron cuenta de que había desaparecido.
Muchos de los "guardianes" de Negan salieron a buscarme fuera de los muros, pensando que había huido o que iría a mi comunidad en busca de refuerzos, supongo.
Pero yo estaba segura de ser lo suficientemente lista como para sacar yo misma a mi querido maridito.
Trepando ventanas y con ayuda de alguna entidad divina logré llegar a donde le tenían.
Él, al verme, alzó las cejas y sonrió de lado. - Sabía que me rescatarías.
Reí y negando con la cabeza deshice los nudos que le retenían. - A su servicio Milady.
El salir nos costó bastante más ya que al ser un hombre grande no cabía por los mismos huecos por los que yo había accedido. Aún así, la suerte pareció estar una vez más de nuestro lado y llegamos fuera sin encontrarnos con nadie.
- Necesito ver si Carl está bien. - Informé cuando nos dirigíamos hacia uno de los lados de la valla.
- Está bien. - Accedió y cambió de dirección hacia la enfermería.
- Es mejor que vaya sola, te pueden ver.
Él sonrió. - No voy a marcharme sin ti. Y yo también quiero comprobar que el muchacho está bien.
Una sonrisa tonta asomó por mi rostro y con pasos cautelosos seguimos.
Suspiré de alivio cuando vi la puerta de la enfermería despejada. Si hubiera habido alguien no sé qué hubiera hecho, ni siquiera llevábamos un cuchillo de mantequilla con el que defendernos.
Al abrir la puerta nos encontramos con la mirada aliviada de Carol.
- Estáis bien. Sabía que lograrías salir. - Me dijo en tono de madre orgullosa.
Reí y la abracé antes de ver a mi niño. - ¿Cómo se encuentra?
- No tiene fiebre y se ha despertado antes durante unos segundos.
- Eso es bueno.
- Es un chico fuerte. - Intervino Negan. - Lo logrará.
Carol nos volvió a sonreír. - ¿Volveréis al Santuario?
Negan suspiró y para nuestra sorpresa negó. - Lo más sensato es que estemos por nuestra cuenta un tiempo. No sabemos en quién se puede confiar y me he ganado muchos enemigos durante estos años. - Me miró con cariño y acarició mi mejilla. - Podemos buscar un sitio no muy lejos y de vez en cuando venir a ver a tus hijos.
Asentí. - Será lo mejor.
- También lo creo. Podemos encontrarnos una vez a la semana y así te voy contando cómo se encuentran. Se lo diré a Carl cuando esté mejor.
- Muchas gracias Carol, por todo.
- ________, sabes que te tengo mucho aprecio. Haría lo que fuera por ti.- Solté un sollozo y la abracé con fuerza. - Está bien, está bien. - Se separó y se secó las lágrimas. - ¿Estáis desarmados?
- Sí.
Rápidamente me pasó una navaja y sonreí.
Acababa de tener un déjà vu.
- Es mejor que te la quedes. - Rechazó Negan la pistola que Carol le estaba entregando. - Si ven que ha desaparecido tu arma justo cuando nos vamos pueden sospechar de que nos has ayudado.
Ella nos miró dudosa.
- Estaremos bien, somos duros de matar. - Le aseguré.
Con una última mirada hacia la persona que yacía tranquilamente en la camilla nos marchamos.
- Estaremos bien. - Comenté una vez aterrizamos fuera de la verja.
Negan me sonrió y besó mi mano con cariño. - Ya lo estamos.
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The Walking Dead - One Shots
FanfictionOne Shots inspirados en la serie The Walking Dead Los One-Shots que se me salen de las manos los pongo en historias individuales: · Contigo [Daryl Dixon].
