- Hey... ¿Dónde te has dejado tu bonita sonrisa?
Levanté la mirada del suelo sonrojada.
Ron se veía horrible. Su rostro estaba pálido y huesudo y su cabello revuelto y sin brillo.
Lo que sí conservaba igual era la chispa de vida en sus ojos y la sonrisa.
- ¿Qué pasa? - Volvió a preguntar.
Suspiré sin saber por dónde empezar porque ni yo misma estaba segura de qué era lo que me pasaba.
- He intentado hablar con Carl.
- ________, ya te he dicho que no es...
- No sigas. - Le corté. - ¿De verdad crees que no voy a hacer todo lo que pueda por sacarte de aquí?
- Está bien. Continúa.
- Rosita me convenció de usar mis dotes de mujer y seducirlo.
Ron rio y yo le miré mal. - Perdón, es que te he imaginado con falda y los labios rojos.
Enrojecí, porque ambos sabíamos que eso era lo que había pasado y lo poco "yo" que ese estilo era para mí.
- El caso es que funcionó al principio pero luego Carl empezó a ligar conmigo y, no sé, fue raro.
Ron apartó la mirada incómodo y apoyó su cabeza en la pared de detrás suya mientras miraba al frente. - Tiene sentido, le llevas gustando mucho tiempo.
Me mordí el labio nerviosa. Estaba dudando si contarle sobre los besos que habíamos tenido, pero no sabía cómo se lo iba a tomar.
Ron casi parecía como ¿derrotado? como si yo le... ¿gustara?
- El caso es que cuando le intenté convencer con que viniera conmigo esta noche a verte me echó de su habitación.
- Menudo idiota. - Negó mirando al cielo. - Seguro está haciendo todo un berrinche por sus tontos celos.
- Pero bueno, dejemos de hablar de él... ¿Qué tal tu día? - Él me miró con ironía. - Ups, lo olvidé. - Sonreí con inocencia y él me devolvió una amplia sonrisa. - ¿Qué es lo primero que harás cuando salgas de aquí?
- ________...
- ¿Qué es lo primero que harás cuando salgas de aquí? - Repetí buscando su mano para darle fuerzas.
Él suspiró y me devolvió el apretón. - Lo primero que haré cuando me saques de aquí será darme una ducha. ¡No! Un buen baño, de por lo menos dos horas. Te cogeré todos tus productos para el cabello y seré la envidia de la comunidad.
- ¿Me dejarás hacerte trencitas? Ya lo tienes lo suficientemente largo.
- Te dejaré hacerme lo que quieras.
***
Con la punta de mi índice tracé las líneas que había garabateado Enid hacía un tiempo. En ellas se podían leer nuestros nombre y un "por siempre juntas" al lado.
Sin poder hacer nada por evitarlo una punzada de culpabilidad me atravesó.
Si yo nunca hubiese existido Enid no se hubiera vuelto loca y ella, Jessie y Sam estarían vivos, Ron sería libre y Carl no hubiera perdido su ojo.
Pero como los hubiera no existen decidí dejar de auto-lamentarme. Llevaba allí sentada y perdida en los recuerdos desde que salí de ver a mi amigo.
Por Enid, Jessie y Sam no podía hacer nada, e igual pasaba con el ojo de Carl. Por quien sí podía era por Ron.
Carl no me quería ayudar a sacarle, bien, lo haría yo sola.
***
- Estás tramando algo. - Rosita me escudriñó con ojos acusadores antes siquiera que pusiera ambos pies sobre el salón.
- ¿Tú no tienes casa? - Repliqué.
- Sí tengo, pero prefiero estar aquí y molestarte. - Se burló. - Ahora dime en qué estás pensando.
- En Daryl sin camiseta. - Sin darle tiempo a decir algo salí de la casa pero ella me siguió.
- Dime la verdad. - En tres zancadas me alcanzó y entrelazó su brazo con el mío asegurándose que no huyera de su lado.
- Pero esa es la verdad. ¿Has visto sus brazos cuando se pone las camisas sin mangas? - Moví las cejas de forma rápida.
- Podría ser tu padre.
- Suenas como si estuvieras celosa. - Ambas guardamos silencio mirándonos fijamente hasta que no pudimos aguantar la risa por más tiempo.
La heterosexualidad de Rosita era tan inexistente como mis ganas de madrugar cada mañana.
- Pero tienes que reconocer que Daryl es bien sexy. - Insistí. - Y tiene un trasero... Ya desde pequeña me fijé en...
En ese momento algo cayéndose al suelo nos distrajo de nuestra entretenida charla.
Era la ballesta del cazador que había caído de sus manos, con tan mala suerte que ninguna flecha se había disparado por el golpe ni me había atravesado el cerebro.
- Y-yo... - Tartamudeé torpemente intentando buscar algo con lo que aclarar lo que acababan de oír.
Porque sí, para hacer más humillante todo el susodicho no se encontraba solo. Los dos Grimes hombres, Michonne, mi hermana y Glenn le acompañaban.
- ________. - Dijo Maggie en tono de madre. - ¿Cómo dices eso? Daryl podría ser tu padre.
- Mejor que sea mi Daddy. - Y antes de que lo pudiera evitar esas palabras habían salido de mi boca.
Mirando exclusivamente al suelo Daryl recogió su arma y se marchó sin perder tiempo.
- Creo que iré a... - Rick se aclaró la garganta y señalando el camino que había tomado el cazador fue detrás de él, seguido por Michonne quien solo se encogió de hombros.
Mi hermana por otro lado tenía cara de haber visto al anticristo, lo que contrastaba con la de su marido quien parecía querer saber todos los detalles.
Típico de él.
Ni me atrevía a mirar a Carl.
- ¿Cómo dices eso? Aún eres pequeña para esas cosas.
- Tengo ya 18 años, Maggie. No te tengo que pedir permiso, tú no lo hiciste cuando empezaste a ver a Glenn.
- Tiene su punto. - Se escuchó al coreano de fondo.
- Todo esto seguro es cosa tuya Rosita. - La acusó. - Hablemos en casa.
- Ahora no puedo, he quedado.
- ¿Con quién?
- Con alguien.
Ella alzó una ceja retadoramente. - Claro, ahora ven a casa.
- Ha quedado conmigo.
Ni siquiera me volteé a mirarlo.
Mi hermana me escrutó en silencio intentando averiguar si era verdad o no.
De reojo miré a Rosita y Glenn. En sus ojos se podían ver lo que estaban disfrutando sus viejos chismosos interiores con esta situación.
- Es verdad. - Tragué duro no sabiendo si era mejor enfrentar a Carl o a la furia de Maggie. - Vamos a leer cómics y a hacer cosas de adolescentes.
Los ojos de los tres adultos se abrieron de más y yo de di la vuelta antes de averiguar qué era lo que hacían ellos en su adolescencia para haber puesto esas caras.
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The Walking Dead - One Shots
FanfictionOne Shots inspirados en la serie The Walking Dead Los One-Shots que se me salen de las manos los pongo en historias individuales: · Contigo [Daryl Dixon].
