P.O.V Anastasia
Tras haber pasado una hora en el parque hablando con la madre de Jack, Carla, pude apreciar que es una mujer sencilla pero sobre todo muy buena. Algo dentro de ella me hizo sentir segura y a salvo, como hace mucho tiempo no me sentía o al menos no desde hace mucho.
El auto se detiene enfrente de las puertas del Escala. Carla toma mi mano y la miro a los ojos. —Fue un gusto hablar contigo Rose. Me gustaría que otro día pudiéramos reunirnos para charlar de nuevo, ¿te gustaría?—. Asiento
—Por supuesto Señora Kavannagh. Me encantaría volver a charlar con ustedes.
—Excelente Rose y por favor dime Carla—. Asiento y me despido de ella para después bajarme del coche. Suspiro, dirigiéndome hacia las puertas del edificio.
El guardia de la entrada me saluda y yo le correspondo. Después subo al ascensor para introducir el código del ático. Al abrirse las puertas puedo escuchar varias voces y una de ellas corresponde a mi esposo. Sin hacer mucho ruido me acerco y puedo ver que se tratan de la hermana de Christian y mis suegros. Por la cara de mi esposo puedo ver que no está muy feliz.
—...Y entiendan de una vez, NO, volveré a permitir que vuelvas a insultar a Mi esposa, porque ella es una Grey desde el momento que se casó conmigo, te guste o no. TE QUEDÓ CLARO!—. Su hermana la mira llorando.
—Christian, creo que no es forma de hablarle así a tu hermana, ella solamente...
—Madre, deja de defenderla. Lo que Mis hizo en el restaurante fue grosero pero sobre todo hizo sentir mal a mi mujer. Tienen que entender que ella es mí esposa y por lo cual EXIJO que se le trate con respeto.
La madre de Christian se levanta del sofá —Lo lamento Christian pero no me vas a exigir nada, y lo siento pero tu hermana tiene razón. ESA no tiene ni el más mínimo modal ni desenvolvimiento en nuestra clase. Dios sabe de quién es hija, capaz y era hija de unos drogadictos. A ver qué dicen nuestras amistades.
—YA BASTA MUJER. Nuestro hijo tiene razón. Rose es parte de nuestra familia y debemos respetarla así que la aceptarán quieran o no.
—Pues me niego papá. YO a esa JAMÁS la veré como una cuñada, para mi siempre será una oportunista—. Toma su bolso y sale del salón hacia el ascensor a pesar de los llamados del señor Grey.
Los tres se retiran y yo me permito salir de mi escondite. Miro a Christian mirando hacia los ventanales sin siquiera voltearse cuando me escucha acercarme.
—¿Cuánto de la conversación escuchaste?
—Lo suficiente como para entender que no soy ni seré de agrado de tu madre y hermana—. Suspira volteando y viniendo hacia mi.
Me toma entre sus brazos apretándome contra él como si fuera su ancla.
—Se que es poco el tiempo Rose, y que nuestro encuentro fue tan poco normal, pero hay algo que me hace desear protegerte pero todo tenerte a mi lado.
Aspiro su aroma —Yo también Christian —. Lo miro a esos hermosos ojos perdiéndome en ellos. —Con el poco tiempo haz hecho que te vayan metiendo poco a poco a mi corazón. Nunca me hagas daño, no quiero volver a sufrir.
Me aprieta más como si deseara que nos hiciéramos uno solo. —Jamás Rose, jamás permitiré que te hagan daño o te lastimen, eso me incluye.
Se acerca poco a poco a mis labios y me mira como pidiéndome permiso. Asiento, lo cual empieza con una sube y delicado rose que poco a poco hace que se vaya sintiendo un cálido y protector beso lleno de promesas.
A la mañana siguiente
Después de aclarar y confesar nuestros sentimientos, lo sellamos con una romántica cena, y aunque a lo mejor pudimos haber llegado a más, como el caballero que es Christian respeto mi decisión. Aunque deseo estar con él y entrégame a él aún no me siento preparada del todo, así que él lo comprendió.
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Barreras de Amor
Fiksi PenggemarUna chica separada de su familia, la cual crece entre las calles hasta que llega el momento de pagar todas las deudas tiene que acercarse a Christian, un multimillonario famoso pero lo que no sabía que todo le sale mal terminando enamorándose y enco...
