CAPITULO 33

1.2K 148 11
                                        

P.O.V Anastasia

Nos reímos por las bromas entre Jack y Elliot mientas estamos cenando. Kate nos mira a todos sonriendo.

—Bien chicos ya que estamos todos porque no vamos a bailar—. Sonríe.

Jack, Mia, Ethan y Elliot aceptan emocionados, y cuando estoy por contestar Christian contesta.

—No encantaría chicos pero tengo algunos planes con mi mujer—. Voltea a verme sonriendo, siendo yo la que ahora me encuentro sin entender.

—Y ¿podemos saber que son esos planes cuñado?—. Pregunta Kate pícaramente, lo cual hace sonrojarme escondiendo mi rostro en el hombro de Christian.

—Bueno, planeaba hacer algo diferente pero creo que esta es la ocasión perfecta—. Frunzo el ceño mirándolo. Christian se levanta y de su saco saca una pequeña caja en color azul, se apoya con una rodilla frente a mi y me mira.

—Mi hermosa Anastasia, se que al principio nos casamos tan solo por una absurda venganza que también hizo que te perdiera, lo cual significó darme cuenta lo estúpido e idiota que fui...

—Bueno en verdad lo eres hermano—. Dice jack haciéndonos reír. Christian continúa:

—...Pero ahora quiero hacer las cosas bien como se deben, por eso Mi joya preciosa, el amor que juro no volver a perder, me haría el hombre más emocionado del mundo al aceptar volver a casarte conmigo, para volver a hacer mi mujer. ¿Quieres casarte conmigo? De nuevo.

Llevo mis manos a mi boca sorprendida al verlo apoyado en una rodilla con un hermoso e inmenso anillo.

Llevo mis manos a mi boca sorprendida al verlo apoyado en una rodilla con un hermoso e inmenso anillo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Nuestros hermanos y algunos comensales de algunas mesas esperan ansiosos mi respuesta. Me levanto, dándole un momento la espalda a Christian,  solamente para límpiame algunas lágrimas que resbalan por mis mejillas.

Volteo hacia él quien se encuentra parado esperándome, casi corro hacia él y lo abrazo.— Si,Si, mil veces siiii, acepto casarme contigo.

Todos victorean y aplauden. Christian me coloca el anillo en mi dedo para después besarnos. Nuestros hermanos se acercan a felicitarnos uno por uno pero noto a Ethan un poco ausente y distinto, trato de preguntarle qué es lo que le sucede pero Mia me abraza casi gritando emocionada.

—Hay Ana, soy feliz que vayas a volver a hacer esposa de mi hermano. Se lo merecen ser felices—. Sonrió agradeciéndole pero noto en su mirada algo de tristeza.—Mia, ¿todo está bien?—. Ella niega un poco triste.

—Creo que Ethan ni siquiera se ha dado cuenta de mi cambio de look porque ni siquiera me ha volteado a ver en todo este tiempo—. Niego ante la actitud de Ethan.

—Creo que algo sucede con él, hablaré con él, pero Mia, si él no llegase a fijarse en ti se lo pierde porque eres una chica hermosa con cualidades extraordinarias, ¿está bien?—. Ella asiente sonriendo completamente.

—Tienes razón Ana—. Siento el brazo de mi prometido (qué lindo suena) rodear mi cintura, acercándome a él.—Felicidades hermano, le decía a Ana que estoy emocionada, y una más una disculpa por cómo me comporté al principio contigo Ana.

—Eso quedó en el pasado. Ahora somos amigas y hermanas—. Sonríe para después irse con los demás dejándonos solos.

—Tú hermana aún sigue con la idea de ir a bailar para celebrar pero yo deseo más un festejo privado en la residencia, específicamente nuestra habitación.

Sonrió ante la idea. Así que cuando pagamos la cuenta del restaurant al salir los demás hablan de ir a bailar al lugar más popular de aquí.—Eh chicos lamento decirlo pero Ana y yo nos encontramos un poco cansados así que nos iremos a la residencia.

—A mi no me engañan, mejor digan que quieren celebrar en privado—. Dice jack moviendo las cejas coquetamente, los demás nos chiflan y victorean a excepción de Ethan que solamente se encuentra serio y callado.

Mientras nosotros nos vamos en una de las camionetas rumbo a la residencia, los otros toman la otra para irse a bailar. Veinte minutos después tan sólo llegar a la residencia nos comenzamos a besar como dos adolescentes.

Antes de poder subir las escaleras, Christian me toma entre sus brazos estilo novia. Ambos nos reímos felices llevándonos hasta la habitación. Tan solo al entrar a ella, me baja para comenzar a besarnos. Rodeo con mis brazos su cuello acercándome más a él.

Me voltea de espaldas para comenzar a bajar lentamente el cierre de mi vestido, mientras lo hace con las yemas de sus dedos acaricia suavemente provocándome una exquisita sensación. Al bajarlo por completo el vestido cae como cascada a mis pies aún con los zapatos de tacón, me ofrece una mano para salir de él, lo cual acepto. —Creo Señor Grey que me encuentro en desventaja ante usted, ya que usted tiene aún mucha ropa—. Digo seductoramente,  lo cual hace que sonría y abra sus brazos.

—Bueno soy todo tuyo nena. Haz lo que quieras conmigo—. Sonrió

—Si, haré todo lo que quiera contigo—. Acercándome a él, comienzo por retirar su saco sin importar en donde quede, después comienzo a desabotonar su camisa, botón por botón, lentamente. Cuando le quito la camisa acaricio desde su abdomen  hasta esos pectorales que me vuelven loca. Después paso al cinturón donde lentamente comienzo a retirarlo y por último el botón de su pantalón.

Al quedar solo en bóxer frente a mi, lo acerco más a mi para comenzar a besar y morder esos apetitosos labios que tiene. Sus manos suben desde el término de mi columna causando una sensación de placer. Con sus manos desabrocha mi sujetador quitándolo del medio para sentir su piel contra la mía.

Me separo de él, tomo su mano y lo conduzco hacia la cama. Hago que tome asiento en la orilla para después sentarme sobre él con mis piernas a cada lado. Paso mis manos por su cuello acercándolo a mi besándolo, acariciándolo, completamente. Lo miro a los ojos agitados por nuestros besos —Te necesito mi amor, te necesito ahora—. Digo casi suplicando.

Me mira con sus bellos ojos grises sonriendo.—Todo lo que desees, mi diosa es tuyo—. Siento como lentamente va entrando en mi, suspiro ante la placentera sensación que me produce tenerlo dentro mío. Comienzo a trazar pequeños dibujos con mi dedo en su cuerpo mientras siento como nos llevemos. Me pega más a él a modo como si quisiera que nos convirtiéramos en uno.

Siento como comienza a acelerar sus movimientos haciéndolos un poco más rudos, lo cual me encanta, me acoplo a sus acelerados movimientos siento que estoy muy cerca al igual que él. Su cuerpo comienza a temblar al igual que el mío.

—V..vamos nena, juntos—. Dice mientras entra y sale de mi, hasta que siento una exquisita explosión dentro mío al igual yo. Caemos rendidos y sudados en el centro de la cama. Yo arriba de él aún dentro de mi acaricia arriba y abajo con sus dedos mi espalda, haciendo que me vaya relajando.

—Me haz hecho el hombre más feliz al aceptar de nuevo ser mi mujer, mi amor.

—Y yo feliz de aceptar—. Levanto mi cabeza hacia la suya y lo beso. —Pero eso si, no deseo una gran boda solamente quiero que sea una boda con solo nuestras personas allegadas como nuestros padres, y mis hermanos junto con los tuyos, además de algunos amigos, ¿Que piensas?

—Si eso quiere mi mujer eso tendrá. Solamente que cuando hablas de amigos espero que sean ellas en vez de ellos—. Finjo que lo pienso.

—Puede que sean la mayoría ellos que ellas pero...—. No termino de decirlo porque comienza ha hacerme cosquillas y a besarme. Nos reímos por mi broma peor también volvemos a amarnos como solo nosotros sabemos hacerlo.

Barreras de Amor Donde viven las historias. Descúbrelo ahora