Capítulo 3

687 64 2
                                    

- Alarma -

Apagó la alarma rápidamente, detesto el ruido que produce a la hora de levantarme. Veo el reloj posado en la mesa de noche, 8:16 AM.

Después de bañarme, vestirme y tomar desayuno, me dispongo a conducir hasta la dirección que el señor Topaz me dio. Al llegar analizó la entrada de su hogar, a esto se refería el jefe, la joven es de una familia de buen vivir. Presionó el timbre con un poco de nerviosismo, siento como pasos se acercan para atenderme. Al abrirse el portón puedo observar a un hombre con terno, me dice con la mirada que pase, al hacerlo me quedo en medio de la sala.

— Señorita Blossom, que bueno que es puntual.

Al ver al señor Topaz descendiendo las grandes escaleras puedo deducir que estaba esperando mi llegada.

— Buenos días, señor Topaz, es un gusto estar en su hogar - Saludo cordialmente.

— El gusto es mío, por favor pasemos al living - Voy detrás de él.

Al llegar al living él se sienta y con su mano indica que me siente en el sofá, el cual queda directo a su presencia.

— Muy bien, la cité a mi hogar, ya que quiero conocer a la persona que ayudará a mi hija. Así que te haré preguntas y espero que contestes con sinceridad.

— Por supuesto que sí, señor Topaz.

— Bien, ¿Por qué decidiste ser psicóloga? - Se siente como una entrevista de trabajo, pero no lo es.

— Porque me gusta ayudar a las personas que enfrentan problemas, tanto físicos como psicológicos, ya que la mayoría de nosotros nos centramos en ver el lado malo en vez del bueno, y eso es realmente devastador, tanto para el entorno en el que vivimos como para la persona.

El señor Topaz está atento a mis palabras, su mirada hace que sienta un escalofrío.

— ¿Eres capaz de ayudar a la persona de inicio a fin?

— Por supuesto que sí, no dejo que mis pacientes se retiren sin haber obtenido la suficiente ayuda con sus inconvenientes personales.

— Me parece bien, ¿Por qué crees que tu jefe te ordenó ser la psicóloga de mi hija?

— Porque tengo la capacidad de rehabilitar al paciente en meses, también soy muy responsable a la hora de cumplir con mi labor.

— Qué perspicacia posee señorita Blossom - Sonríe.

Estoy un poco más relajada y confiada conmigo misma.

— Gracias señor Topaz.

Después de otras series de preguntas, las cuales a mi parecer respondí adecuadamente, el hombre pelinegro me invitó a comer. En este momento me encuentro lavando mis manos para dirigirme al comedor, al encaminarme puedo observar como el señor Topaz va detrás de una persona, la cual no logre ver con exactitud de quién se trataba. Lo único que puedo deducir es que la persona estaba enojada, ya que cerró el portón provocando un fuerte ruido en la casa, aun que en realidad es una mansión.

— Está chiquilla de… - No logro terminar la frase porque vio mi presencia en el instante en que se dio media vuelta. — Lo siento por lo que acaba de presenciar señorita, por favor siga su camino - Me indicó el comedor, al parecer aún almorzaremos.

— ¿Qué le parece la comida?

— Deliciosa, señor Topaz.

— Sabes, mi hija iba a acompañarnos, pero ocurrió un percance. - Mencionó con decepción.

—Oh, no sabía que ella asistiría.

— Quería que la conociera, ya sabe, para qué sepa quien la ayudará en su dilema.

Quiero Ser Parte De Ti  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora