"La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos."
"¿Que es un mundo normal sin locura"
"Estas completamente loco, pero te diré un secreto, las mejores persona...
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0 6 | EMBRIAGADAS
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Sophie caminaba por la pequeño camino de tierra, luego de haber vuelto a su casa después de alguna horas de juego con sus tres amigas, tomo una canasta y guardo los panecillos que habían sobrado. Durante el camino tarareaba una canción que a su padre le encantaba y era bastante pegajosa. Ya al llegar al respectivo lugar, la puerta fue abierta por un hombre algo pálido y con aspecto enfermizo.
-Hola Sr ¿Aquí vive Gilbert, no? ¿Esta en casa?- pregunto con una sonrisa y movía ligeramente la canasta.
-Claro querida, pasa, pasa.- dijo el hombre y se movió un poco con la ayuda de algunos muebles.
-Déjeme ayudarlo.- dijo rápidamente, dejo la canasta en el suelo y cerró la puerta. Tomo nuevamente la canasta guio aquel señor hasta su respectivo cuarto.
Sophie pensaba que le iba a entregar la canasta a Gilbert, hablarían por unos pocos minutos y luego se iría, pero nunca pensó que iba a conocer al padre del chico, John Gilbert y que se llevaría bastante bien con el, con el empezó a hablar de diversos libros y de lugares del mundo.
-¿Padre? ¿Con quien hablas?- una voz los interrumpió y ahí estaba Gilbert Blythe.- ¿Sophie?-pregunto sorprendido y la castaña se levantó.
-Hola Gilbert.
-Creo que es mejor que vayan a la cocina y hablen en privado.- dijo con una sonrisa John.- Fue agradable poder conocerte querida Soph y gracias por los panecillos.
-No es nada Sr Blythe, disfrute mucho su conversación.- contesto con una sonrisa y salió junto con Gilbert a la cocina.- Te traje unos panecillos que no llevamos a la construcción, es mi manera de agradecerte por apoyarme por lo de hace unas horas.
-No era necesario Sophie, me alegra poder ayudarte.- dijo con una sonrisa.- Veo que ya conociste a mi padre.- dijo luego de un silencio entre ambos.
-Si, es un grandioso hombre y debe ser aún más como padre.
-Lo es.
Nuevamente, Sophie se quedo en la casa de Gilbert más de lo esperado, hablaron todo el tiempo y cuando había anochecido, el chico se ofreció para acompañarla en donde disfrutaron la compañía del otro.