Bien dicen que no todo es perfecto, en lo bueno siempre hay algo malo y en lo malo siempre hay algo bueno. Estuve bien con Izan pero Isaac casi lo arruina, y la fiesta estuvo increíble pero la mamá de Aaron la terminó. Eso sí, lo bailado nadie nos lo quita.
Es domingo y aunque mamá me avisó de última hora estoy vistiéndome con un vestido que me trajo para una boda de no sé quién.
— Te queda espectacular el color violeta– me dice cuando bajo.
— ¿Puedo invitar a Izan?
— Estoy deseando conocerlo – dice emocionada –, dile que lo pasaremos viendo en cuarenta minutos.
Que fácil es todo con Abigail, me consiente en todo y me encanta.
Llamo a Izan, y aunque me costó convencerlo lo tengo en esmoquin justo a mi lado caminando a la iglesia. Se ve tan sexi con su camisa blanca y americana, no lleva corbata pero esta perfecto como esta.
Después de la misa viene la fiesta donde todos van a felicitar a los novios, vamos justo detrás de mi mamá y Braulio porque no conozco de nada a los recién casados.
— Mi hija Ángela y su novio– nos presentan y es tan raro escuchar de alguien que no sean mis amigos la palabra "novi@".
Felicitamos a los amigos de Abigail y volvemos a nuestra mesa.
— ¿Qué te pasa?– me pregunta Izan solo para que yo escuche.
Inconscientemente mi humor cambió, pero es que no me había puesto a pensar en que creo que somos novios. Y me da miedo que esto sea para mi algo más que solo quererlo, me da miedo estar enamorada y que eso me haga vulnerable. Siento que si le digo lo que siento, si digo que hago más que quererlo no habrá vuelta atrás.
Joder, ¿Esto es difícil, o yo soy difícil?
Todo esto es nuevo para mi, nunca he sentido esto por nadie y menos he estado en una relación.
— ¿Tú te casarías? – intento evadir mi crisis existencial interior.
— Si, es el sueño de mi madre.
— Yo no...– hago una mala cara que lo hace reír– Es como... no lo sé pero no lo haría. Después te divorcias y vienen los problemas.
— Eres muy pesimista en el amor, debes abrir más la mente y dejarte llevar.
— ¿Quieres champán?– cambio de tema.
Vemos bailar el primer baile de los recién casados, después con los padres, pasan por las mesas tomándose las fotografías y por último las palabras de agradecimiento y el brindis. Nos sirven la comida y me quedo muda al ver la pequeña cantidad y alimentos que nunca he probado.
— ¿Qué son estas bolitas negras?– pregunto antes de meter el cubierto al plato.
— Ensaladilla rusa de marisco, remolacha y caviar– me dice Braulio –. Pruébalo, está existo.
No me agrada ni el olor y menos cuando lo pruebo, Izan no deja de reírse por mi actitud pero si no me gusta, no me gusta.
Bailamos un rato y ya es la hora de tirar el ramo y Izan no deja de insistir en que vaya, pero no quiero.
— No te enfades...– le doy un pico.
— Imagínate que lo agarras, sería una señal para nosotros– lo dice medio serio y medio en broma.
Niego y lo abrazo viendo como se pelean por él.
Ya son como las tres de la mañana y al fin nos vamos, ya es tarde y por eso le pido a Braulio que deje a Izan quedarse conmigo.
ESTÁS LEYENDO
Por primera vez
RomanceSoy Ángela Collins, una chica normal que le gusta salir mucho de fiesta con sus amigos. No voy mentir, para muchos soy una inmadura que no aprende, pero la vedad es que me da igual lo que digan de mi. Nunca he creído en el amor, menos me he enamora...
