Despierto en una cama de hospital, con una vía intravenosa en mi mano derecha y me desespero viéndome aquí.
No recuerdo como llegué solo me acuerdo de haber bajado a cenar y nada más.
Al rato llega el doctor junto a mi madre y no entiendo que pasa, y menos que hago ingresada aquí.
Le pide a mi mamá que nos deje a solas y cuando solo estamos el doctor y yo habla.
— El desmayo fue causado por su embarazo, no tiene de qué preocuparse todo está en orden – comienza parándome el corazón –. Solo necesitamos que des de ya comience con sus visitas para el control de gestación, según los análisis no le faltaría mucho para que tenga su primera consulta.
No se que decir, ni que cara poner.
Soy una estúpida, no supe cuidarme y ahora no se que hacer.
Estoy embarazada... a mis dieciocho años puedo decir que tengo a alguien dentro mío.
Ni siquiera se que siento, solo quiero llorar.
— ¿Desde cuando...?
— Oh... ¿Usted no sabía? – niego dejando que mis lagrimas caigan – Según los resultados, usted tiene ocho semanas de gestación.
— ¡¿Cómo?! – entra mi madre como loca y Braulio tras ella.
El doctor nos deja a solas, y la cara de mi madre me deja claro que podrá apoyarme en todo menos en esto.
— Tu no vas a arruinarte la vida así hija– me toma de las mejillas –. Tranquila, porque ahora mismo hablaré con el doctor para que te practique un aborto de inmediato.
— ¡No!– digo cuando se va – ¡Mamá, espera!
Intento pararme pero la vía que tengo no me deja.
— Braulio párala por favor, yo no quiero que me hagan nada.
— Ángela, esto es algo serio. Eres muy joven para tener esta responsabilidad, ella solo quiere lo mejor para ti.
Niego llorando porque no quiero quitarme a este feto de mi barriga.
Sé que no estoy lista, pero él no tiene la culpa. Esto es culpa mía y de Izan, pero el bebé no tiene porque pagar nuestros errores. Y será estúpido lo que diré, pero aunque me acabe de enterar no voy a permitir que lo dañen. Es mío y yo decido lo que hago y por ahora es tenerlo dentro de mi.
Amanece y lo primero que veo es a mi amiga en el sofá cama justo a mi lado, y al otro lado a Alex.
Mi tranquilidad no dura cuando John entra despertando a los que dormían y yo instintivamente poso una mano en mi vientre.
Todavía no creo que tenga algo dentro de mi.
— ¡Jodiste tu vida maldita niña! ¡Y me importa un carajo si quieres o no, pero de aquí no te vas sin sacarte ese bastardo del vientre!
Niego, primero muerta antes de dejarme tocar para dañar al bebé.
Al rato entra el doctor y me comienzo a desesperar cuando me sacan llevándome a otra sala, detrás escucho a Aylen reclamar y Alex también.
Intento bajarme de la camilla, me arranco la vía que tengo y lucho para que no me hagan entrar en el quirófano.
¡Joder no pueden decidir por mi!
— ¡Mamá, ayúdame! – gritó desesperada.
— Es por tu bien hija, me lo agradecerás.
No, no quiero que me lo quiten. Él no tiene la culpa.
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Por primera vez
RomanceSoy Ángela Collins, una chica normal que le gusta salir mucho de fiesta con sus amigos. No voy mentir, para muchos soy una inmadura que no aprende, pero la vedad es que me da igual lo que digan de mi. Nunca he creído en el amor, menos me he enamora...
