Resulta vergonzoso admitir que tuve sueños húmedos con el castaño, pero los tuve. Joder, su cara está estampada en mi cabeza. Sus labios carnosos, su manera de actuar...
¡Para Ángela!
Eso se resuelve en una noche y listo.
Hoy, por primera vez llego temprano al instituto, solo porque mi padre nos trajo.
Bajo del coche y me encuentro a Aaron recostado en un muro de la escuela, me acerco a él y le saludo. Hacia días que no hablaba con él y como todavía faltaban como quince minutos para que abran el instituto le dije de ir a la cafetería que hay a una calle de aquí a tomarnos algo.
Estamos criticando a los profesores cuando entramos a la cafetería, y me encuentro a Izan agarrado de la mano de Andrea.
Me quedo parada mirándolos, el me ve y se rasca la nuca, ella simplemente me saluda de la mano de una manera muy falsa y Aron solo se queda a mi lado, y después de unos segundos de confusión vuelvo a la tierra y me voy a una mesa con mi amigo.
No entiendo nada, según me dijo Izan habían roto.
¿Será que ayer se fue de mi casa porque ella la llamó?
— ¿Estás bien? – me pregunta Aron.
— Si, si. Solo estaba pensando que mejor nos tomamos el café por el camino, porque se nos va a hacer tarde.
— ¡¿Desde cuando te preocupa llegar tarde?!– dice en broma.
Yo solo me rio, porque es verdad y nos vamos de nuevo hacia el instituto.
No se si sería buena idea preguntarle a Izan si ha vuelto con Andrea o tal vez lo mejor será hacer como si nada haya pasado. No quiero causarle problemas con su novia por una tontería.
Estoy en la clase que más odio, obviamente química. Estoy al lado de Izan, pero el ni siquiera me ha mirado una sola vez.
— Todos me entregaron el trabajo que asigné para hoy, menos ustedes dos– nos señala el profesor, yo solo me encojo de hombros. – ¿Otra vez quiere suspender el curso señorita Collins? Si sigue así no se graduará. ¿Porque no lo han hecho?
— No tiene que recordármelo, yo se lo que hago–ruedo los ojos – Surgió un problema, pero aunque parezca increíble lo íbamos a hacer.
— No me valen las excusas con usted.
— ¿Y entonces para que pregunta? – respondo.– No estoy sola en el grupo, el también tiene responsabilidad y no le dices nada.
Izan está a punto de hablar pero el señor de canas lo interrumpe.
— ¡A mi no me tutees! Respeta a tus mayores, y que sea la última vez que...
Finjo que voy a dormir poniendo mis brazos y cabeza sobre la mesa mientras el señor da su discursito dirigido a mi.
— Niña insolente– acaba.
Después de un rato cuando ya está poniendo sus raras notas, me atrevo a preguntarle a Izan si volvió con Andrea.
— Si – me dice cortante – hace unos días.
Yo solo asiento sin saber que decir.
Obviamente después de mí se fue a ver con Andrea, no me importa. Pero me enerva que me haya dejado con las ganas y seguramente el si haya tenido su revolcón con la novia.
Sin querer me entra la risa interna y una sonrisa en mi cara, ¡Porque los más buenos están prohibidos? Definitivamente se me cerraron las puertas a probar ese atlético cuerpo.
ESTÁS LEYENDO
Por primera vez
RomanceSoy Ángela Collins, una chica normal que le gusta salir mucho de fiesta con sus amigos. No voy mentir, para muchos soy una inmadura que no aprende, pero la vedad es que me da igual lo que digan de mi. Nunca he creído en el amor, menos me he enamora...
