Obi abrió los ojos con dificultad. Pese a que el dolor seguía ahí, se encontraba algo mejor. Lentamente, giró la cabeza hacia su derecha, y se encontró con Garak, completamente dormida junto a él. Con esfuerzo, se incorporó, y notó cómo la habitación le daba vueltas. Ignoró la sensación, y con una mueca, logró sacar los pies de la cama. Esperó unos segundos a que su cuerpo se acostumbrara a la nueva posición, y se impulsó con los brazos para levantarse. Notó un dolor agudo, como si su herida se desgarrase, pero lo ignoró y se puso en pie. Dio un paso, pero sus piernas fallaron, y perdió el equilibrio, chocando sonoramente contra la pared.
-¡Obi!- Garak se levantó de un salto, y lo sujetó antes de que cayera al suelo.- ¿Estás loco o qué te pasa? Estás muy grave, no puedes levantarte de la cama.
-Siento las molestias, Garak-san...- Se disculpó apretando los dientes por el dolor.
-¿Qué pretendías?
-Yo... Sólo quería...- Le costaba respirar y hablar, y su mente se nublaba.
Garak suspiró, y para sorpresa de Obi, le ayudó a llegar hasta la ventana.
-Gracias...- Dijo Obi con apenas un hilo de voz.
-Están bien, Obi. O al menos todo lo bien que pueden estar después de averiguar que su amigo ha muerto... Los he estado vigilando, no se han separado ni por un momento... Buscan consuelo entre ellos, y parece que les está funcionando.
Obi sonrió, aliviado, y se dejó llevar hasta la cama.
-Pareces cansada, Garak-san.- Dijo con esfuerzo. Cada respiración suponía un dolor agudo y penetrante que recorría sus costillas hasta la espalda.- Deberías descansar... Yo estoy bien, y tú tienes pacientes que atender... Ambos sabemos cómo se pone la farmacia en invierno.
-No voy a dejarte solo aquí.- Dijo con enfado.- Ya me parece terrible que el Rey Izana te haya pedido esto, como para encima aislarte del todo...
-Fue mi decisión.- Se limitó a decir.
-¿A quién pretendes engañar? Harías cualquier cosa por ellos y por su felicidad, aunque eso implique renunciar a la tuya... Eres un buen chico, Obi, no sé por qué te empeñas en castigarte tanto.- Obi rio de forma amarga, haciendo una mueca.- ¿No vas a preguntarme por cómo se lo tomaron cuando se lo dije?-Preguntó Garak mirándole fijamente.
Obi apartó la mirada, dando un silencio como única respuesta. Tras unos segundos, Garak suspiró, y se levantó de la silla con el ceño fruncido, abandonando la habitación.
-Iré a por medicinas... Es evidente que te duele mucho. Aunque sólo ayudan con el dolor físico.- Dijo cerrando la habitación tras ella.
Las semanas avanzaban de forma tortuosa. Obi seguía encerrado en aquella habitación, y pasaba la mayor parte del tiempo solo. Su única compañía era Garak, que pese a estar agotada, aprovechaba todos sus ratos libres para ir a hacerle compañía, negándose a descansar. Obi agradecía todo aquello, pero no podía evitar sentirse culpable de estarla llevando hasta aquel punto de agotamiento. Su otra visita, mucho más de tanto en tanto, era la del Rey Izana, quien se interesaba por su recuperación. Nunca acabaría de llevarse bien con aquel hombre que tenía necesidad de tenerlo absolutamente todo atado, chocando frontalmente con la forma de ser de Obi. Garak, por su lado, era una compañía agradable. Quitando su mal genio, ambos se parecían bastante, y aunque nunca habían tenido problemas para llevarse bien, Obi cada vez conseguía reconducirla mejor cuando su carácter estallaba. Además, todas las visitas de Garak venían acompañadas de noticias del palacio. Obi escuchaba atentamente todo lo que ocurría, pero las que más le interesaban, sin lugar a dudas, eran las de sus amigos. Fue gracias a Garak que se enteró cuándo Shirayuki salió de su habitación, cuándo Ryuu volvió a la farmacia... Cada vez que una de estas noticias llegaba a sus oídos, no podía evitar suspirar aliviado. También se enteró de la discusión de su Maestro con Izana al día siguiente de su supuesta muerte, y de las constantes escapadas de Mitsuhide para entrenar aún sin el alta médica.
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La marca- Akagami no Shirayukihime
FanfictionTras una serie de asesinatos en el norte de Clarines, Shirayuki se verá obligada a regresar de Lyrias parando su entrenamiento. Será entonces cuando los cinco emprendan un viaje para investigarlos, y lo que parecía una simple misión, se convertirá e...
